Del disco de acetato al CD
 |
|
 | Un breve repaso de las principales casas discográficas |
|
Vitrola. |
| |
César Prado*
Dedicado con admiración al ingeniero Pablo Castillo, creador de la Teoría del Desorden.
Antes de la invención del “Disco de Acetato” las personas se reunían para “tocar música”, en países como Alemania era normal que en una familia el papá tocara el violín, la mamá el piano, el hijo el clarinete y la hija la flauta. Los esclavos negros de los Estados Unidos después del trabajo cantaban en coro los famosos “Negros espirituales” que fueron el origen del jazz y en el norte de nuestro país se rejuntaban un par de amigos campesinos para interpretar con acordeón y una guitarra a la luz de la luna una “mazurkita”.
Al llegar el Siglo XX aparecieron las “Vitrolas” eran aparatos en los que se podía escuchar música grabada. Fue el comienzo de una industria millonaria que revolucionó totalmente el concepto de la música y que permitió a los músicos del mundo dar a conocer sus composiciones a un mayor público y sobre todo a las personas que no tocan algún instrumento.
LA PRIMERA TIENDA DE DISCOS
Nos cuenta el reconocido publicista y compositor Róger Fischer que en 1948, apareció la primera tienda de discos en nuestro país, su propietario era Philliap A. Martínez, la música que allí se podía comprar era totalmente internacional y fue hasta que apareció la “Grabadora Nacional” frente a la antigua catedral de Managua que algunos artistas nacionales comenzaron a grabar allí su música, uno de los pioneros fue el Maestro Víctor M. Leiva, a quien “Calzado Regis” le creó un sello discográfico, él junto a Luis Méndez viajaron a México para hacer su primera producción. Lorenzo Cardenal jugó un importantísimo papel en los comienzos de las Grabaciones Nacionales, cuando se grababa en una grabadora de dos canales o sea que toda la orquesta iba en uno y el cantante en otro, lejos estábamos de los modernos equipos con los que hoy contamos en Status Music Production o Studio Hit.
Después aparecieron otras tiendas como “Musical Andino”y “M y M” del coronel Mendieta y Julio Martínez, un dato interesante es de que al separarse estos dos socios, Martínez se quedó con la distribución de automóviles Ford y Willis y Mendieta con los discos que posteriormente vendió. El mismo Róger Fischer en 1954, era propietario de una tienda de discos, en un espacio que le alquilaban al poeta Ernesto Cardenal y Reinaldo Antonio Téfel quienes vendían libros.
LA FÁBRICA
Una de las primeras grandes campañas de publicidad para discos fue creada por Fischer, quien les llamó “Discos Voladores”, en ella se hacía referencia a OVNIS al estilo Orson Welles, sólo que en vez de aterrizar en New York éstos lo harían en las tiendas de discos de la Avenida Roosevelt, donde los discos de música colgados con nylon semejaban una invasión extraterrestre que dejaba jugosos premios a los compradores.
La primera fábrica de discos que existió en nuestro país, fue DISCOSA creada a finales de 1965, su propietario se llamaba William A. Téfel y uno de sus principales funcionarios era el licenciado Humberto Hernández, que relata que representaban famosos sellos discográficos internacionales de la época como DECCA y AMRecord, que el precio de los discos era de C$ 3.50 y C$ 12 y que a ellos les enviaban las matrices de los discos de música internacional del extranjero y ellos aquí los prensaban en formatos de 45 revoluciones y long play, para las producciones de música nacional.
De esta forma, en Nicaragua se grababan a los músicos y luego viajaban a Colombia o México para hacer los discos, tenían cobertura de ventas en toda Centroamérica y era fácil comprar un disco de Los Hermanos Cortez en Ciudad Guatemala o escuchar “Suenan los Tambores” en las Rokonolas de Puerto Cortés en Honduras. En 1969 quebró DECCA y el mercado lo acaparó con gran éxito.
Sisa, Sonido Industrial S.A., creada en 1967, y su propietario Luis Pallais; montaron sus propios laboratorio, tenían sus prensadoras y producían su matrices, fueron los primeros en hacer todo el proceso de la fabricación de un disco en Nicaragua. Distribuían en toda Centroamérica los éxitos de los más importantes sellos discográficos del mundo como EMI que tenía a Los Beatles y Los Rolling Stone y La FANIA ALL STAR que manejaba a los mejores artistas latinos de la salsa.
En el plano nacional fueron responsables de la formación de casi 50 grupos musicales que sonaban en todas las radios y eran la envidia de sus vecinos centroamericanos “La Época de Oro de Los Conjuntos Nicas”. Hernández fue también parte de esta Historia, así como Carlos Alvarado (q.e.p.d.), que había creado su propio sello discográfico llamado Gaviota.
Al llegar la Guerra de 1979, el gobierno revolucionario “confiscó” los bienes de la familia Somoza y de sus allegados, Luis Pallais era uno, por lo que Sisa pasó a un fideicomiso que funcionó en el Banco Central en esos días. Los grandes sellos discográficos internacionales rompieron sus relaciones con Sisa y las máquinas que eran antes atendidas por ingenieros alemanes y peruanos pasaron a manos de “compañeros internacionalistas cubanos”.
LA PIRATERÍA
Si se pregunta con exactitud cuándo nació la piratería en Nicaragua, la respuesta es: en 1979, ya que los compañeros que fueron asignados a manejar esta “empresa del pueblo”, comenzaron a sacar discos de artistas internacionales que ya no tenían contratos con Sisa, uno de los éxitos piratas de la época fue “La Playa de los Románticos”.
El Ministerio de Cultura que dirigía el poeta Ernesto Cardenal, en su afán de promover la música nacional creó Enigrac la Empresa Nicaragüense de Grabaciones fue el primer Estudio de Grabación Profesional de la Historia Musical Nicaragüense, la mayor parte de los equipos de grabación fueron donados por comités de solidaridad europeos.
Sin embargo, las grabaciones de los artistas nacionales ya no podían ser reproducidas en Sisa, pues ni los famosos innovadores de la época pudieron salvarlas por lo que gracias al internacionalismo proletario los discos se comenzaron a fabricar en la empresa EGREM de Cuba.
Debo de decir que la labor de Enigrac fue inmensa y debemos de reconocer el excelente trabajo que realizó el cantautor Luis Enrique Mejía Godoy, su director, quien junto a Silvia Gutiérrez quien hoy dirige Sony Music Nicaragua y el maestro Francisco Pancho Cedeño quien fue un tiempo su director musical crearon un equipo de primera. Enigrac grabó a casi todos los músicos del país y si es cierto que predominó la “Música Revolucionaria” esto fue parte del contexto histórico que vivía el país.
En Enigrac los ingenieros de sonido Román Cerpas, Miguel Bolaños, Luis Manuel Betanco (padre), Freddy Englehar y Luis Manuel Betanco (hijo), hicieron historia. Al llegar el cambio de poder en 1990 el estudio fue desmantelado y llevado a Radio Nicaragua donde al igual que en Sisa las máquinas de grabación tuvieron el mismo final: “Nadie las pudo componer”.
LA APARICIÓN DEL COMPACTO
A mediados de los años 80 la industria discográfica mundial tiene grandes cambios: La aparición del Disco Compacto, el momento es equivalente al primer viaje al espacio, la tecnología digital reemplaza a la análoga, en el CD la calidad de sonido es perfecta, no se raya, alcanzan más canciones, dura más tiempo y es más chiquito y bonito.
Los tocadiscos del mundo comienzan a ser reemplazados por los CD player y en la carrera consumista que impone “El capitalismo salvaje” en un dos por tres la música se vuelve compacta y el disco de acetato pasa a los museos a tal punto que hoy en día es más fácil encontrar pruebas de vida en el planeta Marte que una aguja para un tocadiscos.
En “Paisito” como dice Manuel Guillén, sin embargo tener un desodorante o una pasta de diente en esa época era una verdadera hazaña, pues estábamos “Bloqueados” y sólo los “Compañeros” que tenían acceso a “La Diplotienda” descubrían poco a poco que habían salido nuevos discos, los CD.
En los 90, llegaron los discos compactos y aquí juega un papel determinante Discoteca Juvenil del productor Jacinto Acosta, fundada en 1976, y en sus comienzos sólo se dedicaba a distribuir música internacional. Fue desde el 1977 que comenzó a producir artistas nacionales firmándoles contratos y pagándoles sus regalías como exigen las leyes internacionales de Propiedad Intelectual. Discoteca Juvenil comenzó a sacar al mercado los primeros CD de músicos nicaragüenses, los fabrican en Estados Unidos y según Acosta la recuperación de la inversión por hacer 1,000 CD de música nacional lleva aproximadamente 3 años; Discoteca Juvenil vende un estimado de 300 CD al mes de artistas nacionales y extranjeros; por supuesto que estos últimos se venden más. Su catálogo de producciones nicas es de más de 50 títulos variados.
En los año 90, apareció la empresa Nicarib ellos han llevado al CD muchas de las producciones de música nacional que fueron grabadas en discos de acetato en los años 80.
NUEVAS DISQUERAS
En 1996 se funda Mántica Waid, dirigida por Carlos Mántica y su esposa Roxana. En su primera etapa comenzaron sacando CD de artistas nacionales que sólo estaban grabados en cinta reel o acetato, luego comenzaron a grabar nuevas producciones destacándose los noveles artistas, en su etapa actual cuentan con su propio estudio de grabación y su catálogo es de 40 títulos de los más variados músicos del país. Según Mántica la producción de un disco compacto cuesta aproximadamente la cantidad de $15,000 (quince mil dólares, el precio de un carro japonés), sus CD son grabados en Nicaragua y hechos en los Estados Unidos. Hasta el momento sólo han producido música nacional y su primera gran incursión en la música internacional interpretada por un artista nicaragüense es el disco compacto de Tangos y Canciones Sudamericanas que graba la afamada cantante Martha Baltodano. En la actualidad están en el proceso de la grabación de las pistas musicales en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. El lanzamiento del CD está programado para mediados de este año.
Paradójicamente con la aparición del CD el llamado mercado pirata se fortaleció pues con tanto avance tecnológico hoy cualquier persona que tenga en su computadora un quemador de CD y una impresora láser solamente se va a Discoteca Juvenil compra un disco original de Los Mokuanes. El productor pirata recupera su inversión en un 300 por ciento y se dirige al Súper de La Colonia donde comprará un disco del Dúo Guardabarranco producido por Mántica Waid y hará la misma operación empresarial. Mientras tanto la falta de instituciones de gobierno serias que regulen la Ley 215 de Promoción y Protección a los Artistas Nacionales y la Ley de Derechos de Autor es la socia mayoritaria de esta nueva industria, y bueno, como dice el dicho “Dios los crea y el diablo los junta”.
*Músico nicaragüense. 
|