VIERNES 16 DE ENERO DEL 2004 / EDICION No. 23333 / ACTUALIZADA 02:30am





EL HUMOR DE




Ecuador estable e imprevisible

. Lucio Gutiérrez tampoco está en un lecho de rosas debido a crisis social

Fernando Arroyo
EFE

QUITO.- El presidente ecuatoriano, Lucio Gutiérrez, cumplió ayer un año en el poder, marcado por un resultado económico satisfactorio y una deuda social abultada que amenaza con estallar en cualquier momento.

El jefe del Estado ha repetido incesantemente los resultados económicos de su gestión, celosamente vigilados por el Fondo Monetario Internacional.

El crecimiento de la economía en 2003 se situó en el 3 por ciento, el superávit global (sin intereses) en el 5 por ciento y la inflación bajó hasta el 6 por ciento, 3 puntos menos que en 2002.

Sin embargo, la estabilidad, según los analistas, se explica por el repunte de los ingresos petroleros, que en 2003 han bordeado los 2,000 millones de dólares, y por la llegada de las remesas de emigrantes desde el exterior, de unos 1,500 millones de dólares.

Esos dos ingresos son los mayores y los que, aparentemente, sostienen la economía nacional, según los analistas, que sugieren apuntalar políticas que faciliten el ingreso de las divisas, que son el oxígeno de la dolarización, en vigor en Ecuador desde el 2000.

GRAN DEUDA SOCIAL

Según Gutiérrez, el 2003 fue un año de transición que le permitió ordenar las finanzas para empezar, en 2004, a pagar la denominada deuda social, que ha permanecido en mora desde hace décadas y que amenaza con explotar.

Para confirmar su predisposición de atención social en 2004, Gutiérrez pretende inaugurar su segundo año en el poder con una rebaja en el valor de las tarifas eléctricas, medida reclamada, sobre todo, por el sector empresarial, que se ha quejado del elevado costo del servicio.

Además, ha prometido no incrementar el precio de las gasolinas, los medicamentos y el gas de uso doméstico, aunque ha aclarado que estudia la posibilidad de elevar el costo de este último producto a los sectores pudientes.

Para el gerente del Banco Central, Leopoldo Báez, la economía nacional ha dado muestras de recuperación y para 2004 espera un crecimiento de entre el 5 y 6 por ciento y una nueva bajada de la inflación hasta el 4 por ciento.

No obstante, los críticos al Gobierno no se explican el “pobre resultado” de la gestión, pues consideran que los indicadores deberían ser mejores debido a que Gutiérrez ha disfrutado en el 2003 de las mejores condiciones financieras internacionales.

El analista Alberto Acosta dijo estar preocupado porque el Gobierno parece no haber aprovechado de la mejor forma algunos factores positivos, sobre todo el inmejorable precio del crudo, que ha superado los 26 dólares por barril, más de 8 dólares por encima del estimado por el Ejecutivo.

Asimismo, considera que la entrada de dinero por las remesas y los créditos de los organismos multilaterales (unos 2,000 millones de dólares) debería haber generado mejores números fiscales.

Según Acosta, si el precio del barril de crudo baja y si se recortan las remesas de los emigrantes, la economía y la dolarización podrían entrar en crisis.
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