Nuestro Mundo
Franja de la muerte se torna con vida
 |
|
 |
La zona que separaba Alemania en la Guerra Fría está por convertirse en Cinturón Verde |
|
|
|
|
Zoltan Istvan NATIONAL GEOGRAPHIC CHANNEL
Durante cuatro décadas, la Guerra Fría separó el Este del Oeste de Alemania a través de una angosta franja de 1,400 kilómetros de largo, que atravesaba desde el Mar Báltico hasta la frontera con Checoslovaquia y estaba custodiada por 38,000 soldados de ambos lados.
Pero la zona que los alemanes solían llamar La Franja de la Muerte, está por convertirse en la Gruenes Band o Cinturón Verde.
“Se transformará en el sitio de amparo de la fauna y de la flora más extenso de Alemania”, dice Hellmut Naderer, ingeniero agrícola y jefe del Departamento de Conservación de la oficina de Protección del Medio Ambiente de Alemania en Plauen. “Estamos vinculando sector tras sector de la antigua frontera. El propósito es crear un ininterrumpido cinturón verde”.
Inspirado por el proyecto alemán, un nuevo movimiento internacional, El Cinturón Verde de Europa, ha lanzado un plan para proteger los 12,000 kilómetros de lo que fue la Cortina de Hierro, desde el Mar de Barents hasta el Adriático.
SANTUARIO NATURAL
Una vista a vuelo de pájaro de la antigua Franja de la Muerte, muestra una zona verde que atraviesa el paisaje alemán. Zonas de bosques y vegetación truncan poblaciones y zonas de cultivo. El ancho de la franja varía entre 30 metros y un kilómetro, y alrededor del 60 por ciento de la zona consta de bosques, lagos y ríos, que engloban 109 diferentes tipos de hábitat.
Concentraciones de animales dentro del Cinturón Verde son en ocasiones tres veces más grandes que aquellas de apenas a algunos kilómetros de distancia. Las criaturas prosperan allí debido a que no fueron emplazados comercios o fábricas muy cerca de la frontera, por temor a la cercanía con el “enemigo”.
Observadores de pájaros han señalado que desde hace mucho tiempo la tierra de nadie es un santuario natural. Durante la época de la Guerra Fría, los cazadores no podían merodear por la zona.
“Animales y plantas que no podían sobrevivir en tierras de cultivo del Este o el Oeste de Alemania hallan en el Cinturón Verde un sitio de protección”, dice Liana Geidezis, bióloga y gerente de proyectos del Cinturón Verde, que ha ayudado a coordinar los esfuerzos de conservación.
La idea de conversión ha circulado durante tres décadas. En 1989, grupos de defensa del medio ambiente pidieron al Gobierno que preservara la antigua frontera como un santuario de la flora y de la fauna.
En 1998 BUND, un grupo de protección del medio ambiente con sede en Berlín, que se encarga ahora de administrar el proyecto Cinturón Verde, estimula el proceso mediante una campaña de recaudación de fondos que permitió adquirir sitios escogidos en la zona.
Debido a que el Gobierno es propietario de más del 65 por ciento de la tierra, BUND y otras organizaciones defensoras del medio ambiente tales como NABU, con sede en Bonn, realizaron una vigorosa campaña para persuadir a las autoridades que donaran predios en la zona de la antigua frontera.
En la conferencia de este año en Bonn, Perspectivas en el Cinturón Verde, el ministro del Medio Ambiente, Juergen Trittin, anuncia que la tierra, propiedad del Gobierno federal, se entregará a organizaciones de protección del ambiente y a Estados alemanes que circundan la frontera.
ENTRE RUSIA Y FINLANDIA
“Fue un gran éxito para Cinturón Verde de Alemania y para los grupos de conservación”, dice Geidezis, que ha trabajado en el proyecto durante cinco años.
Ahora el Cinturón Verde podría reemplazar a toda la Cortina de Hierro, la frontera que en una época separó a los países del bloque comunista de las naciones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Por cierto, se proyecta ahora un cinturón verde en la frontera entre Rusia y Finlandia. Grupos de defensa del medio ambiente en la República checa realizaron hace poco una reunión para hacer lo mismo en la frontera común con Alemania y Austria, y organizaciones de conservación esperan que Hungría y otros países de Europa oriental sigan pronto el ejemplo.
Grupos del Cinturón Verde también están trabajando con agencias del Gobierno para preservar sitios históricos y monumentos a lo largo de la frontera. Por ejemplo, en el Museo Grenzland, a lo largo de una franja limítrofe, en Eichsfeld, Alemania, la naturaleza muestra su belleza cerca de ametralladoras y uniformes militares.

|