Sólo Casimirri falta, dice Embajada italiana
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Capturan a su ex esposa y esperan también por su extradición |
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Mauricio Fratini, embajador de Italia en Nicaragua.
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María José Uriarte R. mariajose.uriarte@laprensa.com.ni
Alessio Casimirri, quien desde los años ochenta ostenta la nacionalidad nicaragüense, es el último miembro de las Brigadas Rojas que las autoridades italianas esperan capturar, después que su ex esposa Rita Algranati fuera capturada ayer en compañía de Mauricio Falessi, cuando intentaban abordar un avión en El Cairo, Egipto.
Buscados desde hace 25 años, Algranati y Falessi han sido acusados junto a Casimirri, quien radica en Nicaragua, por el asesinato del ex primer ministro de ese país, Aldo Moro, líder de la Democracia Cristiana, así como de otros políticos y funcionarios prominentes.
El Embajador de Italia en Nicaragua, Mauricio Fratini, dijo que su gobierno se encuentra satisfecho y considera la captura de Algranati como una victoria, después de una búsqueda incesante, pero la batalla que aún consideran les hace falta ganar es la extradición de Casimirri, la que se dificulta por ser nacionalizado nicaragüense.
El embajador dijo que impulsan un proceso por la vía judicial, pero hasta el momento las resoluciones sólo confirman la nacionalidad nicaragüense de Casimirri, quien es casado con la nicaragüense Raquel García.
Casimirri es considerado como uno de los pocos buzos expertos del país, empresario de restaurantes y se estima que su caso ha servido de jurisprudencia en el caso de varios políticos nicaragüenses.
BOLAÑOS PROMETIÓ REVISAR
Sin embargo, ante todo esto, el Gobierno de Italia continúa sus gestiones. El representante diplomático dijo que existen conversaciones de gobierno a gobierno, recordando que el presidente Enrique Bolaños se comprometió después de asumir esta administración, que se iba a hacer todo lo posible para solucionar el caso.
Destacó que las conversaciones han sido a todos los niveles en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde se encuentra una solicitud de extradición desde el año 2000 y todavía no es resuelta, hay un precedente que en 1999 fue desestimada una petición similar.
“Vamos a agotar todas las vías (legales), estamos en nuestro derecho, para Italia este señor es un terrorista, es un reconocido terrorista que tiene varias condenas a cadena perpetua, entonces nosotros siempre lo vamos a intentar”, expresó el embajador Fratini.
ALEGATO DE LA EMBAJADA
Para el embajador de Italia fue un mal precedente el que se otorgara la nacionalidad nicaragüense a Alessio Casimirri, en los años ochenta, sobre todo cuando los trámites no fueron de manera transparente.
Aseguró que a Casimirri se le concedió la nacionalidad nicaragüense bajo un nombre falso, “y se le confirmó sucesivamente está nacionalidad durante gobiernos liberales y democráticos, así que yo considero que esto fue sin duda alguna un error”, estima el diplomático.
En este sentido indicó que su gobierno no estuvo, ni está nada contento, porque después que se descubrió que Casimirri falsificó los documentos para obtener la nacionalidad en el ochenta, se la dieron; y después la CSJ en el noventa se la confirma.
Entre los principales obstáculos que impiden el proceso de extradición de Casimirri está el hecho que la Constitución de Nicaragua no permite que un nacional sea extraditado, mucho menos por delitos políticos, un tercer elemento que el embajador cree es el fundamental, es que no existe un tratado de extradición entre Italia y Nicaragua, lo que provoca que Casimirri esté libre.
ESPERARAN RESOLUCIÓN JUDICIAL
Estima que van a seguir insistiendo, como lo han hecho en estos últimos 20 años, y aunque comentó que no se puede pronunciar sobre futuras resoluciones del Poder Judicial, es del criterio que la vía judicial es la correcta.
“Siempre hemos sido respetuosos de la ley, no solamente de las nuestras, sino también de las leyes de países como Nicaragua, que tienen su reglamento, tienen su sistema judicial, entonces nosotros contamos con que este caso se pueda solucionar”.
Calificó que la forma en que se manejó el caso de Casimirri fue una manera de encubrir, en cierto modo, a esa persona acusada de terrorista.
“Yo puedo entender también que ha habido y hay todavía en Nicaragua problemas de naturaleza política que puedan haber influido en las decisiones de la CSJ, puedo entenderlo, pero no puedo justificarlo”.
“El Gobierno de Italia lo puede entender, porque la situación política de este país todos sabemos que en cierto período están muy animadas, hay problemas de todo tipo, problemas de gobernabilidad, problemas institucionales, entonces con toda la comprensión que podamos tener, pero sí consideramos que este caso fue mal gestionado, mal manejado”, concluyó el embajador Fratini.
Recordó que a pesar de este caso, las relaciones con Nicaragua son excelentes y la cooperación se mantiene fluida, porque la ayuda es para el pueblo y no para los gobiernos.
Algranati radicó un tiempo en Nicaragua, después viajó a África con un nuevo compañero y se escondió cierto período en Angola y Argelia, fue capturada ayer en El Cairo cuando intentaba viajar hacia Beirut con un pasaporte falso.
LA PRENSA intentó contactar a Alessio Casimirri, pero en su casa se nos informó que se encontraba en El Tránsito buceando y que a su regreso se pondrá en contacto con los medios de comunicación.

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