PLC pide auditar a directiva saliente
Luis Felipe Palacios felipe.palacios@laprensa.com.ni
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, pidió formalmente a la Contraloría General de la República proceda a practicar “una minuciosa auditoría” a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional saliente y a la directiva que tomó posesión el 19 de septiembre de 2002, por supuestos malos manejos de fondos del presupuesto asignado para ese poder del Estado.
En una carta enviada ayer por Quiñónez, al presidente de la Contraloría, Francisco Ramírez, el legislador liberal en su calidad de jefe de bancada, solicita los “buenos oficios (de la Contraloría), a fin que esa entidad proceda a practicar una minuciosa auditoría en los manejos de los recursos económicos, operativos, administrativos y funcionales asignados en el Presupuesto General de la República a la Junta Directiva de la Asamblea Nacional”.
“Esta solicitud la baso en mi preocupación por las múltiples publicaciones de los diferentes medios de comunicación, por supuestas irregularidades en el manejo de los presupuestos de esta Asamblea Nacional, comprendidos a partir de las legislaturas desde el 19 de septiembre de 2002 al 9 de enero de 2003, y toda la recién pasada legislatura”, precisa la misiva.
SE VAN CONTRA CUADRA SOMARRIBA
Por la mañana, Quiñónez explicó que iban a solicitar la presencia de la Contraloría en la Asamblea Nacional, debido a que encontraron un incremento desmesurado en la nómina de planilla de ese poder del Estado de 2.4 millones de córdobas al mes, a cuatro millones de córdobas, en tan solo un año de diferencia.
Indicó que encontraron también un déficit en el Poder Legislativo de 20 millones de córdobas y que existen asesores en la Asamblea Nacional, contratados por la anterior Junta Directiva, que tienen un salario más alto que los propios diputados.
Precisó que el ex secretario ejecutivo Carlos Gurdián ganaba 50 mil córdobas, pero le subieron a 80 mil córdobas, aun cuando lo trasladaron como asesor de la Comisión de Modernización.
Añadió que su sustituta como secretaria ejecutiva, Hazzel Vaughan, también llegó ganando 80 mil córdobas al mes, y comentó de otro caso que no precisó, que ganaba más que el salario de los diputados que oscila entre los 55 mil córdobas.
Quiñónez también denunció que el ex presidente de la Asamblea Nacional, Jaime Cuadra, utilizaba ocho vehículos propiedad del Parlamento, para atender asuntos personales en su finca ubicada en Matagalpa, al norte de Managua.
ADMITEN ALTOS SALARIOS
El reelecto primer secretario de la Asamblea Nacional, Miguel López, admitió que los asesores Gurdián, Vaughan y Santiago Rivas Leclair, devengan un salario de 80 mil córdobas, y que los mismos fueron autorizados por Cuadra, en base al artículo 20 del estatuto de la Asamblea Nacional.
“Nos opusimos a ese salario, sin embargo tal como lo establece el estatuto en el artículo 20, el encargado de llevar la parte administrativa es el presidente de la Asamblea, pero son decisiones de las cuales los otros miembros de la directiva están participando”, reconoció.
López, de la bancada Azul y Blanco, observó que los asesores del Parlamento pueden ganar el salario que el presidente de la Asamblea Nacional proponga: “No hay ninguna regla que te diga que no, excepto las cuestiones de carácter ético”, añadió.
El legislador negó, sin embargo, que Cuadra haya utilizado ocho vehículos para sus asuntos personales y le reprochó a Quiñónez poner en duda la honorabilidad de una persona sin tener ningún argumento a mano.
EL CONTRAGOLPE
En un contragolpe, López también denunció que muchos de los salarios que ellos encontraron a partir del 19 de septiembre de 2002, fueron reducidos y que incluso “fue necesario sacar 24 conductores fantasmas que estaban en la oficina de la presidencia de la Asamblea (que presidía Alemán)”.
Añadió, además, que tuvieron que recortar las tarjetas de crédito que la Asamblea Nacional pagaba a cada uno de los directivos, incluyendo al recién electo primer vicepresidente del Parlamento, Wilfredo Navarro, a quien se le pagaba una tarjeta de cinco mil dólares.
Indicó que en la política de austeridad de la directiva anterior, también se decidió recortar los casi 40 mil córdobas mensuales que se recetaban los directivos que controlaba Alemán, en concepto de celular.
JUSTIFICA AUMENTO EN NÓMINA
El diputado Miguel López justificó el incremento en nómina fiscal de 2.4 millones de córdobas al mes a cuatro millones de córdobas, porque el año pasado hubo dos elementos que no estaban contemplados en el presupuesto del 2003.
“Los diputados decidimos en la primera Reforma Fiscal el sinceramiento de salarios y pasamos de pagar 800 córdobas mensuales en Impuesto sobre la Renta (IR), a pagar aproximadamente 20 mil córdobas mensuales. Eso no estaba presupuestado cuando se aprobó el presupuesto 2003, por eso fue necesario ir a solicitarle al presidente (Enrique) Bolaños, vía donación, 20 millones de córdobas, porque eso significaba automáticamente un incremento de las cuotas del INSS, Inatec, seguros de vida tanto de diputados como trabajadores, que era gasto corriente”.
“Lo segundo es que cuando se aprobó la Ley de Equidad Fiscal, se dijo que a partir del 15 de julio habría otro aumento del 25 por ciento al 30 por ciento en IR (a los diputados), que tampoco estaba presupuestado”, sostuvo.
SE LAVAN LAS MANOS
“La administración (de la Junta Directiva anterior) era de la (bancada) Azul y Blanco. ¿Será que ya se quieren pelear con la Azul y Blanco ellos (los liberales), los que los llevaron a la presidencia (de la Asamblea Nacional)? Es una torpeza política”, comentó el ex directivo sandinista Edwin Castro.

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