JUEVES 15 DE ENERO DEL 2004 / EDICION No. 23332 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Banca

Leónidas Solórzano

Con el comienzo del año 2004 vemos con optimismo que el sector financiero de Nicaragua —muy importante no sólo por su rentabilidad sino por la generación de empleos directos e indirectos— pudiera tener un mayor empuje.

Los diputados tienen pendiente de aprobación una ley de mercados de capitales que cuando sea aprobada ayudará a Nicaragua a salir del enorme atraso en que se encuentra en ese campo en comparación con sus vecinos centroamericanos.

Aunque uno de los candidatos a Superintendente de Bancos dijo que hablar de estos temas era hablar de un futuro lejano, la verdad es que esta ley debe ser aprobada este año porque es necesaria también para la Superintendencia de Pensiones. O sea, el tiempo apremia.

Hablar de títulos valores es importante no sólo porque este campo es supervisado por la SIB, sino porque Nicaragua actualmente tiene un menú de títulos de valores muy limitado.

Es también una fuente de financiamiento que funciona bien en otros países. Recientemente me enteré —por ejemplo— que Solución Financiera, la compañía financiera más grande del Perú, financió ocho millones de dólares colocando bonos corporativos en la Bolsa de Valores de ese país andino. También, El Salvador ha titularizado dos veces las remesas, recibiendo una importante inyección de capital de por lo menos 200 millones de dólares en cada emisión.

La ciudadanía espera que en esta legislatura, los diputados agilicen en su agenda las leyes que pueden darnos mayor competitividad vis-a-vis nuestros vecinos del área. Con un Cafta ya aprobado, debemos saber escoger a nuestros cuadros ejecutivos y definir las leyes que regirán nuestro naciente mercado de capitales.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Discapacidad

Cambios

Energía

PJCh

Banca