Discapacidad
José David Pérez Matamoros
El domingo 28 de diciembre 2003, bajo el título Mi padre nunca se rindió, se publicó una entrevista al joven Juan Gaviota Palomo que es un ejemplo vivo de amor del padre a sus hijos.
Hace muchos años, cuando yo era adolescente adquirí una discapacidad no visible debido a un accidente médico: el tratamiento para una grave enfermedad que padecía me dejó discapacitado y nunca tuve el apoyo de mis padres ni de mis hermanos. Me dejaron solo con mi problema.
Debido a eso soy una persona introvertida, con problemas para relacionarme a tal punto que con más de 30 años de edad aún no tengo novia. Trabajo por mi cuenta y tengo amigos a los que veo más como familia, pues están casi siempre a mi lado y cuando tengo alguna dificultad siempre recurro a ellos.
Un sicólogo me dijo que mis padres actuaron así porque a ellos mi discapacidad les había afectado más que a mí. Pero lo que creo es que a ellos no les importé ni les importo, como me lo dijo otro sicólogo.
Felicito al papá de Juan Gaviota por ser tan excelente padre, y a Juan mismo por la calidad de padre que tiene. Ya quisiera yo que así fuera el mío. Me gustaría conocerlos.

|