Familia escapa de morir quemada
Jerónimo Duarte Pérez CORRESPONSAL/NUEVA GUINEA sucesos@laprensa.com.ni
Un incendio que le podría costar la vida a un niño de 18 meses, se produjo la madrugada del pasado domingo 4 de enero, en la comunidad Dos de Oro, a unos 40 kilómetros al este de la cabecera municipal de Nueva Guinea.
El siniestro se produjo cuando una menor de 10 años, entró a la habitación con un candil encendido, sin percatarse que sus padres estaban con una fuerte picazón y trataban de currarse con gasolina que guardaban en una botella.
La menor quiso alumbrar a sus padres con el candil encendido, lo cual provocó que la gasolina explotara, dejando la casa reducida a cenizas en segundos.
El propietario de la vivienda, José Santos Pérez Dávila, de 32 años, junto a su esposa doña Martina Jarquín Reyes, de 30 años, y su niño Luis Miguel Pérez Jarquín, de 18 meses, fueron las personas que resultaron con mayores quemaduras.
Debido a la distancia y el pésimo estado de los caminos estas personas ingresaron la noche del domingo al centro hospitalario de Nueva Guinea y por su estado delicado los médicos los trasladaron al hospital de Juigalpa.
Don José Santos dice que cuando su casa estaba en llamas ellos corrían y se revolcaron en el lodo, para apagar las llamas de su cuerpo mientras su vivienda era reducida a cenizas, sin que nadie pudiera hacer nada por ellos.

|