Una boca sana
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Mantener una boca sana es cuestión de cuidados mínimos. Es necesario acostumbrarse a realizar nuestra limpieza de los dientes después de cada comida.
Después de cada comida realice un cuidadoso cepillado de los dientes. Esto no sólo se refiere al desayuno comida y cena, sino cada vez que llevemos alimentos a la boca, por escasos o líquidos que sean.
Si no vamos a poder cepillarnos los dientes después de la ingestión de algún alimento que tomemos entre las comidas principales (aperitivos, tentempié, piscolabis, merienda, pasta, bollo, tarta, café con leche, pastelito, bombón) es preferible no tomarlo.
Debe tenerse en cuenta la técnica de cepillado. Existen varias, aunque frecuentemente se recomienda aquella en la que se realiza el arrastre del cepillado desde la encía hacia el diente, por todas las superficies externas de los dientes, pasando a continuación a las superficies internas de los mismos. Una vez terminadas ambas arcadas, se procederá al cepillado de las zonas de masticación, donde están los surcos y cúspides de los molares, con movimientos rotatorios.
El cepillado habitual de los dientes no debe durar menos de tres minutos para que sea eficaz y en esto debemos procurar ser escrupulosos. Si terminamos antes de tiempo, es aconsejable volver a empezar, siguiendo siempre un mismo orden.
Una vez al día, preferiblemente por la noche antes de acostarse, es aconsejable pasar la seda dental entre todos los dientes y muelas de la boca. ¿Por qué? Pues porque entre los dientes no entran las cerdas de los cepillos y la única manera de poder limpiar en ese lugar es introduciendo un hilo que apoyado en un diente primero y luego en el otro podrá dejar limpias esas caras de los dientes y molares. Si no lo hacemos se producirán caries en los dos dientes que forman ese espacio interdental.
La pasta dentífrica no es el jabón que limpia los dientes. Sólo hace más agradable el cepillado, además de aportar flúor que puede ayudar a evitar la producción de caries. Lo que verdaderamente limpia los dientes es el efecto barrido del cepillo de dientes.
Los dientes que presenten una caries, por pequeña que ésta sea, debe limpiarse y ser reparada puesto que las caries es una infección del diente que si se deja acaba por destruirlo además de propagarse a los dientes y tejidos contiguos o a más distancia a través del torrente circulatorio.
Las revisiones del estado bucal que debe realizar el profesional de la odontología, no deben espaciarse más allá de los 6 meses, de tal forma que si existe algún problema en nuestra boca, éste sea detectado lo más precoz posible y que se encuentre en sus primeros estadios.
Las limpiezas de boca para remoción del sarro, deben realizarse de forma periódica, generalmente una vez al año, para evitar que se produzcan retracciones gingivales y bolsas periodontales que pueden llevar a problemas de mal aliento, gingivitis sangrado y/o enfermedad periodontal.
ACCESORIOS
Podemos decir que lo necesario para una buena salud bucal existirá:
Un cepillo: Debe ser suave para que no lastime las encías.
Seda dental: Úsela todas las noches antes de acostarse. Llega a lugares inalcanzables por las cerdas del cepillo.
Revisiones: Estas deben ser periódicas y con el profesional cualificado (Odontólogo - Estomatólogo).
Información del sitio web www.igerontologico.com 
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