“US Visit” fichará a 24 millones por año
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Medida se está realizando en todos los 115 aeropuertos y 14 puertos marítimos |
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Algunos pasajeros han llegado seis horas antes a las terminales aéreas anticipando atrasos |
AP
ATLANTA Y MÉXICO.- Las autoridades comenzaron el lunes a fotografiar y tomar las huellas dactilares de los extranjeros que ingresan a Estados Unidos, como parte de un nuevo programa, que según el Gobierno dejará las fronteras “abiertas a los viajeros pero cerradas al terrorismo”.
El programa, que permitirá a los funcionarios de Aduanas revisar instantáneamente los antecedentes criminales de los visitantes, se aplica a los extranjeros que llegan a los 115 aeropuertos con vuelos internacionales, y a 14 puertos marítimos.
Algunos viajeros criticaron el lunes la nueva política, pero otros aceptaron las medidas como necesarias para reforzar la seguridad.
Las autoridades norteamericanas comenzaron el lunes a implementar el nuevo programa a manera de prevención y para detectar posibles terroristas.
RIDGE SE REÚNE CON PASAJEROS
El secretario de Seguridad Interna, Tom Ridge, acudió al Aeropuerto Internacional Hartpsfield-Jackson de Atlanta para reunirse con los primeros pasajeros que iban a llegar y que iban a ser los primeros en someterse al nuevo sistema.
Describió las medidas como “parte de programa global para asegurar que nuestras fronteras permanezcan abiertas a los viajeros pero cerradas al terrorismo”.
“Son fáciles de usar para los viajeros, pero difíciles de eludir para los terroristas”, manifestó Ridge.
Agregó que en el período de prueba del programa 21, personas indeseadas han sido detectadas en el Aeropuerto Internacional de Atlanta, uno de los más dinámicos de la nación.
Esas personas, quienes estaban incluidas en listas de criminales del FBI por haber cometido delitos relacionados con drogas, violaciones o fraude de visa, fueron repatriadas a sus países de origen.
El proceso será repetido cuando los extranjeros salgan de Estados Unidos, como una medida de seguridad adicional y para asegurar que cumplen con las limitaciones de las visas.
Las huellas dactilares serán tomadas de manera digital y cotejadas inmediatamente con una base nacional de datos para evaluar si existen antecedentes criminales o si las personas figuran en listas de terroristas.
Las fotografías serán utilizadas para ayudar a crear una base de datos del Gobierno. Se estima que unos 24 millones de extranjeros serán fichados cada año, aunque algunos de ellos serán visitantes que entraron y salieron de Estados Unidos más de una vez.
UNOS INCÓMODOS, OTROS ACEPTAN
Como respuesta, Brasil empezó la semana pasada a aplicar idénticas medidas para los estadounidenses que arriban a Sao Paulo.
“Si el resto del mundo imitara a Brasil, el mensaje llegaría a todos, de igual manera a los estadounidenses y no estadounidenses”, expresó Wale Adeyemo, un médico de Lagos, la capital comercial de Nigeria.
En el aeropuerto de la ciudad de México, mexicanos que viajaban a Estados Unidos para trabajar o estudiar, arribaron a la terminal hasta seis horas antes de que sus vuelos partieran, preocupados por informes sobre demoras provocadas por el incremento de las medidas de seguridad durante los últimos días.
Muchos dijeron que las nuevas medidas eran incómodas, pero la mayoría no enfrentó demoras el lunes.
“Creo que es un poco demasiado”, manifestó Constanza Carrillo, una técnica de computación que vive en Denver. “Pero si hace sentir más seguro al gobierno de Estados Unidos y a los estadounidenses, no tenemos problema”, dijo la mujer de 30 años.
Víctor Fuentes, un mexicano de 18 años, quien regresaba a estudiar a Chicago, consideró que es mejor que haya más seguridad en lugar de menos. “Está bien porque es para seguridad de todos”, sostuvo.
La semana pasada dos vuelos de Aeroméxico hacia Los Ángeles fueron cancelados después que funcionarios norteamericanos manifestaron preocupaciones sobre la seguridad.
José Luis Uribe, portavoz del aeropuerto internacional de México, dijo que el tránsito aéreo disminuyó después del año nuevo, y todo funciona “normal”.
Las autoridades estadounidenses no comenzarán a fotografiar y tomar las huellas digitales en los cruces fronterizos terrestres hasta fin de año.
UN SELECTO “CLUB”
Los ciudadanos de 27 países pueden viajar a Estados Unidos sin visa y sobre ellos no rige una nueva normativa antiterrorista lanzada el lunes para fotografiar y tomar las huellas dactilares de los extranjeros que ingresan a los aeropuertos y puertos marítimos del país.
Los países exceptuados son: Alemania, Andorra, Australia, Austria, Bélgica, Brunei, Dinamarca, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Reino Unido, San Marino, Suecia, Suiza y Singapur.
Sólo los ciudadanos de ese reducido grupo pueden entrar y permanecer en Estados Unidos sin visa durante un período de hasta 90 días, por viajes de negocios o de placer.
Los visitantes de los países exceptuados en el programa que comenzó a implementarse el lunes deberán portar a partir de octubre próximo un pasaporte que pueda ser leído por máquinas, para ingresar a Estados Unidos. De lo contrario se les requerirá visa.
“MEDIDA RACISTA”
Pero Osinachi Agwu, un banquero de Lagos, Nigeria, de 30 años, dijo que las medidas eran una “herramienta de discriminación contra las razas no europeas”. Por su parte, un juez federal brasileño las consideró “un acto absolutamente brutal, una amenaza a los derechos humanos, una violación de la dignidad humana, xenófobo y parecido a los horrores cometidos por los nazis”.
(El periodista de la AP, Dulue Mbachu, contribuyó con esta información desde Lagos, Nigeria)

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