Horrores
Mauricio Cordero
Solamente en países africanos en que las leyes todavía son un lujo mal entendido pasan cosas como restablecer a un reo el derecho a continuar ocupando un escaño en un sitio tan sagrado como es la Asamblea Nacional. Qué pena que estas cosas sucedan en mi país. Ya más vergüenzas de las que el pueblo nicaragüense ha pasado desde su separación de las otras cuatro naciones centroamericanas, en 1835, no pueden continuar desapercibidas.
Guerras civiles, William Walker, más guerras civiles, Sandino, los Somoza, los sandinistas, doña Violeta, Alemán y ahora un sistema de justicia que es una parodia de circo. Errores que se han convertido en horrores. Y para fin del cuento don Daniel Ortega quiere ser de nuevo Presidente y no extrañaría que sea elegido. Hay que rogar a Dios por Nicaragua porque sólo un milagro salvaría a esta pobre nación.

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