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La zorra y el león
Entonces la zorra le dijo al león:
Yo puedo desatar el nudo que me ata por medio de mi astucia y tú a pesar de toda tu fuerza no lo puedes hacer, pero cuando un lobo amenaza mi vida tu rugido es capaz de espantarlo fácilmente. Si tú y yo nos uniéramos, con tu fuerza y con mi astucia podemos hacer muchas cosas, incluso podemos vencer al hombre.
¿Y para qué quieres vencer al hjombre? —Preguntó el león.
Ah!!!, es que el “Hombre” no quiere que me lleve la comida que hay en el pueblo ni que robe en sus gallineros. Está tratando de poner orden y de impedir que yo haga de las mías. —Respondió la zorra.
¡Oh!!!, tienes mucha razón. El hombre quiere mantenernos al margen. A mí no me deja sembrar el terror para saquear y destruir. Los habitantes del pueblo ya me han sacado tres veces de ahí, pero siempre estoy al acecho para regresar y demostrar que yo sigo siendo el rey.
Lo ves amigo león —dijo la zorra— tenemos un enemigo común. ¡Debemos unir nuestras fuerzas para vencerlo!!
Si!!—Dijo el león. Debemos destituirlo o disminuirle sus poderes para que no pueda interferir en nuestros asuntos leoninos. ¡Voy a reunir a toda la manada en nuestra Asamblea para que preparemos el ataque!!!.
El hombre que con toda calma escuchaba el peligro que amenazaba a todo su pueblo sacó una enorme escopeta que tenía guardada para situaciones difíciles y apuntó hacia donde se reunían todos los conspiradores.
Al ver esto la astuta zorra salió corriendo despavorida y se internó en los arbustos de Chile, mientras que el león tuvo que regresar a África junto con todos sus congéneres y las demás bestias.
Y después de tanto saqueo y destrucción la alegría y el progreso llegó a los habitantes del pueblo que agradecidos observaban que su dinero no había sido mal empleado al haber adquirido una escopeta cuya marca E.N. se leía sobre la marca borrosa E.P.S.
Cualquier semejanza con la actual realidad nicaragüense es pura coincidencia... y no estaría mal... |
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