Café con buenos precios
Luis Núñez Salmerón
El año pasado los precios internacionales del café cerraron a 55.48 dólares el quintal, ahora, un año después el precio casi se ha duplicado colocándose a más de 100 dólares el quintal en un interesante repunte que podría sostenerse durante todo el próximo año, según el presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan) José Ángel Buitrago.
Los motivos del alza tienen diversas explicaciones pero la que marca la tendencia tiene que ver con una importante reducción en la producción mundial. Según el último reporte de la Organización Internacional de Café (OIC), ésta anduvo por el 10 por ciento, análisis independientes indican que podría ser de hasta el 30 por ciento.
Según Buitrago, esta reducción también ha hecho que se consuman los inventarios de futuro ante una baja en la próxima cosecha de Brasil, Colombia, Vietnam y Centroamérica.
Por otro lado, se ha dado un incremento en la demanda de café a nivel mundial como resultado de la campaña que desarrollan los países productores en función de promover el consumo del producto, “esto es proporcional también con el crecimiento de la población mundial”, explicó.
Freddy Torres, dirigente de la Unión de Cafetaleros de Nicaragua (Uncafenic), señala que las principales tostadoras en Estados Unidos aumentaron los precios del producto, a esto se le suma que la calidad del café de Brasil, principal productor mundial del grano, bajó debido a condiciones climáticas.
“En Brasil no se le da tanto tratamiento al grano como lo hacemos aquí, ellos solamente se limitan a secarlo y exportarlo por lo que este año las lluvias incidieron en la calidad”, sostiene Torres.
De acuerdo con datos de la OIC, la producción mundial ha mostrado una fuerte caída con respecto al año anterior al pasar de 120.9 millones de sacos de 46 kilos en el 2002 a 101.3 millones en el 2003. Para este año la cosecha se estima en 119 millones de sacos, aunque podría quedar por debajo de la demanda mundial en por lo menos siete millones de sacos de café.
DE CAL Y ARENA
Pero no todo ha sido bueno, las proyecciones sobre la reducción de la cosecha en Nicaragua no son muy alentadoras, ya que se estima que la misma anda entre 40 y 60 por ciento de la cosecha, estima Buitrago quien hizo un llamado al gobierno y el sistema financiero para aunar esfuerzos y prepararse frente al próximo ciclo cafetero que prácticamente iniciará este mes de enero una vez finalizada la cosecha que además este año se adelantó.
Aunque los precios internacionales están mostrando un importante aumento, la mayoría de los productores nacionales no pudieron aprovecharlo, afirma Torres. Se estima que más del 75 por ciento vendieron a precios menores a los 80 dólares que comparados con los del año pasado, son buenos.
Lo que queda ahora es aprovechar el momento y comenzar con tiempo las labores de atención para la cosecha de este año.
Por otro lado, el gobierno está convocando a una reunión del Consejo Nacional del Café para principios de enero con vistas a presentar propuestas encaminadas a enfrentar el buen momento que atraviesa el café. La reunión prevista para la semana pasada no se realizó debido a ausencia de los representantes del sector, afirmó Freddy Torres.
Las proyecciones de las organizaciones nacionales de café apunta a una producción cercana a los 800 mil quintales con ingresos cercanos a los 70 millones, unos 40 millones menos que la cosecha pasada, afirmó Buenaventura Gutiérrez, de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafé).
Gutiérrez sostiene que el problema de la bianualidad no solo se debe a factores climáticos pues incide la falta de financiamiento.
ALERTA POR LA ROYA
En el 2004 la roya ha mostrado un importante repunte, según lo señala Freddy Torres, productor de café de Matagalpa, quien sostiene que la temprana maduración del grano y el exceso de lluvia fueron factores que propiciaron la incidencia de roya en los cafetales ubicados entre los seiscientos y mil metros de altura.
La roya es una enfermedad producida por el hongo Hemileia vastatrix que se caracteriza porque en el envés de la hoja se producen manchas cubiertas con un polvillo color amarillo o anaranjado, que son las “semillas” del hongo. Las hojas infestadas se caen en forma prematura, causando una defoliación que debilita la planta y si el ataque ocurre de forma periódica el cafetal puede volverse improductivo botando el grano.
Las condiciones que favorecen el desarrollo de esta enfermedad son las deficiencias nutricionales del cafeto, las plantaciones con sistema radical dañado por hongos, insectos o nematodos, sombra excesiva, variedades altamente susceptibles, plantas con altas producciones y no fertilizadas adecuadamente.
Durante la época lluviosa las condiciones ambientales son favorables al desarrollo de la enfermedad, ya que existe temperatura, humedad relativa y material vegetativo susceptible y adecuado, lo que permite que la enfermedad se incremente hasta llegar a su máxima infección durante los meses de noviembre, diciembre o enero. Posteriormente la incidencia disminuye de forma natural debido a condiciones ambientales adversas y a la poda de cafetos y árboles de sombra.
El presidente de la Asociación de Exportadores de Café (Excan), José Ángel Buitrago, sostiene que la temprana maduración del café este año obliga a que los cafetaleros inicien las labores de mantenimiento a más tardar en enero, ya que este año hubo poca atención de las plantaciones, por lo que de no atenderse con tiempo las consecuencias podrían ser crítica el próximo ciclo y provocaría que el beneficio de los buenos precios no se aproveche.
La roya del cafeto fue descubierta en Ceilán en 1869, propagándose en el continente asiático, provocando la devastación de miles de hectáreas de café. En 1970 apareció en Brasil en el Estado de Bahía y poco a poco fue abarcando todas las zonas cafetaleras de América Latina.
En 1976 este hongo apareció en Nicaragua (Carazo), con este brote la caficultura nicaragüense se vio estremecida por la aparición de una de las enfermedades más temibles de este cultivo.

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