Déficit comercial se ensancha
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A pesar de que las exportaciones en el 2004 proyectan un crecimiento del 25 por ciento, la brecha comercial, es decir la diferencia que resulta de lo que se exporta y lo que se importa, sigue manteniéndose arriba de los 1,200 millones de dólares |
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Las compras al exterior continúan en crecimiento sostenido este año, provocando que el déficit comercial se ubicará en niveles por encima de los mil millones de dólares.
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Amparo Aguilera y Mario José Moncada
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El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso, admitió que este año la brecha de la balanza comercial, es decir la diferencia que resulta de lo que se exporta con lo que se importa, tendrá un crecimiento mayor al experimentado el año pasado. Pero según dijo, este crecimiento se debe en parte a que se importaron muchos productos que se utilizaron en la producción nacional, incentivando con ello el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) por el orden del 4.2 por ciento, que totalizará al cierre del año los 4,409 millones de dólares.
“Tenemos una balanza negativa, pero obviamente ha habido un crecimiento significativo de las exportaciones, y eso es una de las cuestiones a las que tenemos que dar prioridad en Nicaragua”, respondió.
Según las cifras oficiales, hasta octubre el valor de las exportaciones nacionales sumaban los 644 millones de dólares. Lo que representa un crecimiento del 28 por ciento con respecto al mismo período del 2003. Pero Alonso espera que en lo que resta del año sumen los 756 millones de dólares, como efectivamente lo confirmó el lunes pasado el titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Mario Arana.
Las importaciones, entre tanto, sumaban en el mismo período descrito los 1,600 millones de dólares. Aunque al final de año estiman que podrían situarse entre los 1,900 y los 2,000 millones de dólares.
Alonso reconoció que la brecha comercial “sí está aumentando un poco en forma absoluta, pero en forma relativa en función del PIB hay una pequeña disminución”, reiteró. En este sentido, Arana indicó que visualizan una disminución que oscila entre los 10 y 14 puntos en relación al año pasado.
“Y esto se debe a que en términos relativos estamos exportando más... incluso notamos que en las importaciones hay un acento fuerte de bienes de capital, de bienes intermedios e insumos lo que revela que hay un buen desempeño en términos de inversión. Entonces en ese sentido es positiva la balanza”, insistió.
Alonso coincidió con Arana, pero con otras palabras: “Acordémonos —agregó— que un incremento de la actividad económica señala que ha habido más importaciones también. En este tema el país es bien sensible, pero se están dando más importaciones debido al crecimiento interno”.
Según el Gobierno, este año el país ha incrementado las importaciones de bienes de consumo no duraremos principalmente para la agricultura, bienes intermedios para la industria, y por supuesto petróleo y sus derivados.
Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), un organismo de las Naciones Unidas, el aumento de las exportaciones nicaragüenses “se debió tanto a la recuperación de las ventas de productos tradicionales como a la expansión de las ventas no tradicionales”.
Además, afirmó que los rubros de importación registraron indudablemente crecimientos considerables, destacando “el aumento de las compras externas de bienes de capital, asociadas con la expansión de la inversión pública y privada”.
También destacó un crecimiento de las importaciones de materias primas y bienes intermedios, originado sobre todo en las mayores compras de petróleo y sus derivados. A su vez, las compras de bienes de consumo registraron un considerable incremento, impulsadas por el aumento de los de bienes no duraderos.
¿PETROLEO CULPABLE?
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), también ha pronosticado que al término del 2004 las importaciones habrán crecido “más dinámicamente” que las exportaciones, prácticamente en todos los países del istmo. Según el organismo de la integración regional, con sede en Tegucigalpa, Honduras, Nicaragua estaría exportando al cierre del año 732 millones en vez de los 605 millones del año pasado, mientras que en las importaciones daría un salto de 1,720 millones de dólares a 1,978 millones de dólares.
En otras palabras la balanza comercial continuará reflejando un saldo rojo en las cuentas nacionales. No obstante, para Alonso y para Arana, el saldo en todo caso es producto del incremento del precio internacional del petróleo.
“Esto (el precio internacional del crudo) aumentó considerablemente la factura de nuestras importaciones porque en este año estamos viendo que representan entre el 30 y el 35 por ciento del gasto. Contrario al año pasado que se movió entre un 20 y 25 por ciento de modo que la balanza comercial pudo haber estado mejor si el petróleo no se hubiera disparado a como pasó”, explicó el ministro de la economía nicaragüense.
Pero el índice porcentual que señaló Arana no se pudo verificar en los datos del BCN, porque la estructura del gasto general de las importaciones en el presente año, está cortada hasta agosto. Y en ésta el crudo sólo cubre el 18.7 por ciento del gasto total. Sin embargo, Alba Lila Bermúdez, directora de Suministros de Hidrocarburos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), señaló que hasta octubre de este año contabilizaron una factura de 322 millones de dólares. “Es decir, un poco más de lo que consumimos el año pasado, donde en los doce meses contabilizamos los 316 millones de dólares (esto implicó un 17.4 por ciento del gasto total de las importaciones). O sea que los vaivenes del crudo sí afectaron los índices de la economía local”, indicó.
NO ES JUSTIFICACIÓN
De cualquier manera para el economista Orlando Solórzano la explicación del Gobierno sobre las razones del incremento de lo que se trae desde afuera para producir y consumir, no es argumento. “Porque siempre hay un factor que incremente las importaciones y eso más bien obliga a tomar medidas para aumentar la producción exportable”, resumió.
Solórzano expuso que la balanza comercial desde los años 1970 siempre ha sido deficitaria. Sin embargo desde los años 1990 ésta se ha ido incrementando en términos insostenibles. Por ejemplo, en la primera década referida indicó que el promedio de la brecha comercial fue de menos 50 millones de dólares.
Mientras en los años 1980 se calculó en menos 459 millones de dólares. En los noventa se registró de menos de 610 millones de dólares anuales y del 2000 al 2003 el déficit se elevó a menos 1,282 millones de dólares anuales.
“En otras palabras, tenemos un déficit comercial que es creciente. Y esto ¿en cuánto impacta? Bueno, para este año estamos estimando unas exportaciones un poco superiores a 700 millones de dólares, donde en un once por ciento está regido por volúmenes y en un 20 por ciento por precios internacionales, es decir por valor; mientras vemos unas importaciones de unos 2,000 millones de dólares”, expuso.
“Y eso es un problema —insistió y prosiguió— porque tiene su impacto en las reservas internacionales”, indicó.
Agregó que “en los aspectos de caja del BCN, ya que hay que cubrir ese déficit de alguna manera que afortunadamente se puede resolver con las remesas familiares, movimientos de capital, inversión extranjera... aunque el problema es que a largo plazo está reflejando una grave insuficiencia productiva exportadora”.
De acuerdo al experto, esto no se puede resolver de un día para otro, pues se requiere de mejor organización entre el sector público y privado para incentivar la producción y darle una importancia estratégica al problema.
“Porque eso refleja una debilidad en el sistema comercial de exportaciones, además de nuestro sistema financiero, ya que éste está financiando las importaciones en un poco más de la mitad”, destacó.
En este sentido expuso que urge una Ley de Fomento a la Producción Exportable, de modo que el país no sólo se enfoque en la promoción por medio de la participación de ferias o misiones especiales, sino que también vele por la infraestructura productiva; por una carga impositiva que no afecte la producción y además que facilite la participación de los pequeños y medianos productores en las exportaciones locales.
El experto indicó que de enero a noviembre del 2004, entre el 75 y 80 por ciento de las exportaciones las concentran 50 empresas. “Y son productos primarios, con algunas excepciones hay productos industriales como derivados de los lácteos, cuero, café soluble... y tenemos que preguntarnos por qué ocurre ésto, porque no somos capaces de aprovechar mejor la producción”, valoró
Por lo tanto, insistió en que habrá que juntar esfuerzos y promover la producción especialmente frente al Cafta. “Porque con este acuerdo, van a aumentar las importaciones y sino aceleramos el proceso productivo exportable no vamos a tener armas para competir con la región ni con Estados Unidos. Y a esto sumamos el hecho de que vamos a seguir acrecentando el déficit comercial que sólo con un seis por ciento de aumento en las importaciones rebasaría sus picos”, advirtió.
PANORAMA REGIONAL
En sus primeras proyecciones sobre la región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señala que Nicaragua tendrá un crecimiento de 3.5 por ciento, similar al que tendrá Costa Rica, por debajo de 4.2 por ciento que indica el Banco Central de Nicaragua (BCN).
El informe publicado en el portal electrónico de la CEPAL sostiene que “para el 2005, se prevé que el escenario internacional será positivo pero menos favorable para la región que el de este año, con un crecimiento mundial en torno al tres por ciento”.
ASOMAN CAMBIOS
Mario Arana, titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), destacó que el comportamiento de las exportaciones e importaciones locales están cambiando. “Por un lado vemos que en las exportaciones, en términos de volúmenes, ha pesado el café, la carne, maní, quesos y ganado en pie. Aunque también el aceite y los puros se están expandiendo”, señaló.
En cuanto a los destinos dijo que en la parte del sector lácteo está apareciendo Estados Unidos como un mercado cada vez más importante. “La mayor parte de exportación, de esta oferta, se estaba yendo a Centroamérica pero ya un 10 por ciento se está yendo a los Estados Unidos que es como un poco más de los 30 millones de dólares”, refirió.
En el caso del maní, comentó que hoy por hoy se exporta a México y Europa. Sin embargo, cuando entre en efecto el Tratado de Libre Comercio que Centroamérica negoció con Estados Unidos (conocido como Cafta), se podrá exportar más a la Unión Americana. “Lo mismo va a suceder con la carne, el azúcar y yo espero en todo caso que a mediados del próximo año esto se dé”, auguró.
Las importaciones, mientras tanto, siguen proviniendo de Centroamérica y Estados Unidos. Hecho que se va a fortalecer de entrar en vigencia del DR-Cafta.
De cara al 2005, también añadió que las exportaciones mantendrán el mismo ritmo de este año. Es decir, que sostendrán un crecimiento del 25 por ciento, pese a que el café disminuirá sus volúmenes. En tanto las importaciones, estimó que podrían reducir la brecha comercial. “Porque nosotros esperamos que los precios internacionales del petróleo se estabilicen y si eso ocurre entonces podrías achicar la brecha comercial”, pronosticó.
PROYECCIONES 2005
Para el próximo año el presidente del BCN, Mario Alonso estimó preliminarmente que la economía nacional tendrá un crecimiento del 3.5 por ciento, mientras que la inflación rondará el seis por ciento. “De ahora en adelante vamos a estar afinando nuestra puntería (proyecciones), pero vamos a estar dependiendo mucho del impacto de los precios del petróleo”, señaló.

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