Montealegre en capilla
Roberto Orozco B. y Harold Rizo
Una fuerte advertencia hizo ayer el comisario del Gobierno de Italia sobre el caso Parmalat Nicaragua a Haroldo Montealegre, actual interventor de esta empresa, a quien le exigió renunciar de inmediato a este cargo porque, de lo contrario, reforzarán las medidas legales para lograrlo y, además, lo responsabilizarán de cualquier daño ocasionado a ésta por “causa de su comportamiento”.
La advertencia fue notificada en una carta que el doctor Enrico Bondi, Comisario Extraordinario del Gobierno de Italia sobre el tema Parmalat Nicaragua, envió a Montealegre y al titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mario Arana. En la misma, se deja clara la posición oficial que con respecto a la intervención de esa empresa tiene el Gobierno italiano.
“El Grupo Parmalat, como accionista del cien por ciento de Parmalat Nicaragua, insiste nuevamente en sostener que su posición como ‘interventor’ no es legal, justificada ni necesaria. Por lo tanto, como ya se ha solicitado, usted debería inmediatamente renunciar a dicho cargo, antes de que ulteriores e irreparables daños afecten, no sólo a Parmalat Nicaragua, sino a todo el Grupo Parmalat”, dice parte de la carta.
En caso que Montealegre no escuche, el comisario Bondi le detalla varias consecuencias que se pueden derivar y que pueden generar graves problemas para el ex banquero.
LAS CONSECUENCIAS
Bondi le recordó a Montealegre que los poderes extraordinarios concedidos al comisario, son reconocidos en muchos países, incluso los Estados Unidos, y que, por tanto, su obligación es de proceder “en pleno uso de mis poderes y de acuerdo a las obligaciones legales para preservar la actividad y recuperar los daños ocasionados por las ya demostradas y recientes iniciativas tomadas en contra de varias importantes instituciones financieras, como están reportadas a nivel mediático mundial”.
La primera consecuencia dice que el Grupo Parmalat y el comisario del Gobierno italiano continuarán con todas las acciones legales para removerlo de su cargo, a fin de que la gestión de Parmalat Nicaragua regrese nuevamente “a quien por derecho corresponde”.
La segunda dice textualmente: “Nosotros lo consideramos responsable de la administración de la compañía y haremos todo lo que sea necesario para responsabilizarlo legalmente por cualquier daño ocasionado a Parmalat Nicaragua que surgiese, a causa de su comportamiento”.
A reglón seguido, subrayado y con negrita, Bondi sentencia a Montealegre: “La presente servirá como una notificación formal a usted de nuestras mencionadas intenciones”.
AUDITARÁN CUENTAS DE PARMALAT
Para comprobar si ya existen daños a la empresa, Bondi asegura a Montealegre que encargarán a la firma Price Waterhouse Coopers para que verifique de manera independiente y a intervalos regulares, las cuentas de la compañía.
“Para este propósito, como accionistas del cien por ciento del capital de Parmalat Nicaragua, nos consideramos legal y plenamente autorizados al completo acceso, sin excepciones, a toda la documentación de la empresa. Por lo tanto, le solicitamos facilitar el trabajo de los contralores encargados”, añade.
“Vigilaremos atentamente su comportamiento en consideración del hecho que el único objetivo de su cargo es de facilitar el pago de su crédito y nada más. Tal y único objetivo limita fuertemente la razón de su cargo y usted deberá limitar su actividad a este único motivo que le compete”, agrega Bondi.
Antes de terminar, el comisario del Gobierno italiano recuerda a Montealegre que la inversión del Grupo Parmalat en la filial de Nicaragua está protegida por un tratado bilateral entre los gobiernos de ambos países, a quienes continuará informando de esta situación.
CAMORANI YA NO VUELVE
En otro orden, Aldo Camorani, quien fungía como Presidente Ejecutivo de la empresa Parmalat Nicaragua, y que abandonó el país el pasado 10 de agosto, renunció al cargo mediante un campo pagado que autorizó el interventor judicial de la compañía, Haroldo Montealegre. La decisión de Camorani contradice lo que había venido anunciando Montealegre sobre el retorno del italiano una vez que se “aclararan algunos nubarrones”.
“Estoy convencido de que Parmalat Nicaragua ha desarrollado y desarrolla un rol propulsor de extrema importancia para la economía agroalimentaria del país... pero como todas las experiencias en la vida tienen su término, confirmo que considero agotada mi tarea, he presentado mi renuncia como Presidente Ejecutivo de la empresa”, señala el escrito.
La renuncia de Camorani fue influenciada, según Montealegre, por presiones del Ejecutivo ante un supuesto regreso del empresario a Nicaragua.
“Si los productores y yo quisiéramos que él volviera, él regresaría, pero la posición del Gobierno es que lo iban a echar preso, aunque el Gobierno ha cambiado su posición es un hecho que él renunció por temor”, aseguró el interventor.
LA PRENSA intentó conseguir la versión del Gobierno sobre estas supuestas presiones que habrían obligado a renunciar al empresario italiano, pero los esfuerzos fueron infructuosos.
MONTEALEGRE HABLA DE OTRAS EMPRESAS
Montealegre asegura que la relación entre el empresario y él ha sido constante, por eso dijo que Camorani renunció a Parmalat Nicaragua, no así a las empresas Curcastle Corporation y Parmalat SPA, que de acuerdo al interventor son dueñas de la filial nicaragüense.
“Parmalat tenía muchas compañías, entonces las dueñas de la sucursal de Nicaragua son dos compañías y de éstas el presidente es Aldo Camorani”, aseguró el ex banquero.
La relación entre ambos ha despertado suspicacias por un supuesto contubernio para lograr réditos de la intervención frente a la querella judicial que Montealgre tiene con el Grupo Lafise, propietario del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro).
Hace varias semanas la Juez Quinto Civil de Distrito de Managua, Ligia Rivas Peña, nombró a Haroldo Montealegre interventor de Parmalat para honrar el pago de una deuda de 5.8 millones de dólares que reclama al Grupo Lafise y que es equivalente al aporte que Bancentro otorgó a la empresa láctea, cuando estuvo a punto de ser embargada por dos bancos en marzo pasado.
La semana pasada Enrico Bondi, Presidente Ejecutivo de Parmalat Italia, solicitó a través de un comunicado a Haroldo Montealegre que desistiera del cargo de interventor judicial de su filial en nuestro país, porque de lo contrario recurrirían a todas las acciones legales para revocar la intervención.
En el comunicado, el grupo, que no aparece como Parmalat Internacional, considera que la intervención de Montealegre no tiene justificación legal y por eso están en contra de su nombramiento.
Esta posición fue confirmada por el Ministro de Economía, Mario Arana, quien aseguró que Bondi iba a tomar otras acciones que tienen prerrogativas dentro del sistema judicial, pero no detalló cuáles.

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