Opinión económica
Latinoamérica: renovado énfasis en comercio de materias primas
Marco Kamiya*
Tokio (AIPE).- América Latina se está de nuevo dedicando a la explotación de recursos naturales, el comercio de materias primas y de energía, relegando el desarrollo industrial. Esto se debe principalmente a la creciente importancia de la energía en el comercio internacional, la competencia de China y el poco éxito de los llamados “clusters” productivos.
Los altos precios del petróleo concentran la atención mundial. El referendo en Venezuela ha causado preocupación, por tratarse de un país donde el petróleo genera ventas de 46,000 millones de dólares al año. Más al sur, el inicio de la explotación de gas de Camisea en el Perú y la posible salida futura del gas boliviano por un puerto peruano han creado grandes y posiblemente exageradas expectativas de crecimiento. En Argentina y Chile, el tema energético es el principal tema de conversaciones bilaterales. Así vemos que tener, explotar y asegurar recursos energéticos es prioritario en toda la región.
Al mismo tiempo, la irrupción de China ha sido tan fulminante y acelerada que ha invadido de productos baratos a los países de la región, compitiendo y afectando a las industrias ligeras como textiles, calzado y artefactos electrónicos, mientras que ha aumentado la demanda de minerales, alimentos y energía, obligando a las empresas locales a cambiar de rubro o salir del mercado, y a los gobiernos a promover la exportación de productos primarios.
Parece imposible poder competir con China en productos manufacturados ligeros y más bien hay que apurarse a abastecer a los chinos con los insumos que requiere, antes que otros países tomen la delantera. La mejor parece ser la concentración del esfuerzo en la exportación de materias primas.
La promoción de desarrollo de “clusters” productivos adelantada desde mediados de los años noventa por organismos gubernamentales latinoamericanos no ha logrado los resultados esperados. Este esquema, formulado originalmente por el profesor Michael Porter, de la universidad de Harvard, ha sido afectado por variables exógenas y aunque ha tenido cierto éxito en Costa Rica con productos electrónicos e inversión de Intel que genera más de 1,300 millones de dólares anuales en ventas, no ha prosperado en Bolivia, Colombia ni Venezuela, a pesar de los esfuerzos de la Corporación Andina de Fomento (CAF)
Debido a estos tres factores, la región nuevamente tiende a concentrar sus esfuerzos en la exportación de materias primas, ahora a los mercados de China y Asia.
La expansión de Asia oriental, Japón y China no sería posible sin la creciente inversión en capital humano, la mejora de procesos productivos y favorables políticas tanto industriales como comerciales. Es en el actual período de alta demanda de materias primas que esto se debe enfatizar porque dentro de una década, China, de manera natural, va a reducir su extraordinaria tasa de crecimiento y el mercado buscará nivelarse, generando nuevos suministros de materias primas y fuentes alternas de energía.
La prosperidad en América Latina dependerá en gran parte de su capacidad de responder eficientemente a la demanda internacional de sus productos y servicios, materia en la cual los empresarios que arriesgan capital propio tienden a responder más rápida y eficientemente que funcionarios del Gobierno, quienes suelen tomar decisiones según planes políticos.
* El autor es consultor internacional de proyectos de desarrollo. Estudió desarrollo internacional en la Universidad de Harvard y es investigador de la Universidad de Waseda en Tokio.

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