Azul: el más moderno
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 | Aportes literarios de Azul al modernismo hispanoamericano |
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Rubén Darío, busto en mármol, 1964. Edith Grön. |
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Liseth Martínez David Arévalo
Rbén Darío es una de las figuras representativas del modernismo en América. A través de su obra Azul, brinda valiosos aportes literarios, con los cuales rompe con los cánones establecidos por España y Francia; ya que el objetivo principal del movimiento modernista es crear.
Azul, publicado en Chile en 1888, supone la renovación de las letras hispanas. Su título, según Darío, significa “…el sueño, el arte, lo homérico, lo helénico, la inmensidad oceánica y firmamental…” (Darío, 1988:38-39). Tal producción literaria fue concebida en una época en la que Chile enfrentaba serias contradicciones sociales. Mientras los pobres vivían mal y sin trabajo, las clases altas llevaban una vida de lujo y derroche.
Darío reflexiona frente a ese mundo de injusticias sociales, al denunciar los atropellos de la sociedad capitalista. Sus cuentos (en prosa) La canción del oro y El rey burgués son testimonios de tal situación que refleja la humillación del poeta ante esta sociedad.
Escribe por primera vez en español, sonetos alejandrinos, liberado de la forma fija ABBA en los cuartetos, lo podemos comprobar en De invierno:
“En invernales horas,
mirad a Carolina.
Medio apaletonada,
descansa en el sillón,
envuelta en su abrigo de marta
cebellina
y no lejos del fuego que brilla
en el salón.”
(Darío, 2000:161)
Asimismo, nuestro príncipe de las letras castellanas presenta en su obra literaria un sentido aristocrático del arte: es la búsqueda de la perfección, de la estética; sus versos son bien cultivados y con gran musicalidad:
“Es algo formidable que vio la vieja raza;
robusto tronco de árbol al hombro de un campeón
salvaje y aguerrido cuya fornida maza
blandiera el brazo de Hércules o el brazo de Sansón.”
(Darío, 200:159)
A lo largo de la obra dariana
se aprecia el “descriptivismo”:
“El fardo, el grueso fardo se zafó del lazo como de un collar holgado saca un perro del lazo la cabeza; y cayó sobre el hijo del tío Lucas, que entre el filo de la lancha y el gran bulto, quedó con los riñones rotos, el espinazo desencajado y echando sangre negra por la boca.”
(Darío, 2000:25)
Darío expone su mundo interior a través de símbolos y elementos míticos. El oro es símbolo de poder, estatus social, ambición, belleza; la paloma, efigie de libertad, paz y fe; el color azul, color heráldico, emblema de la inmensidad y grandeza. Entre lo mítico presenta a Venus, encarnación del amor; a Apolo, alegoría de la voluptuosidad masculina; a los Centauros , representación de la dualidad del ser humano.
La fisonomía de Azul, está compuesta por temas exquisitos y exóticos de los cuales se constituyen temas como la mitología y la antigua Grecia, de los que se derivan El sátiro sordo y Venus; el Oriente, del que se desprende La emperatriz de China; y, el ideal de belleza, del cual podemos mencionar El rubí, La ninfa y El palacio del sol.
El cosmopolitismo es otro elemento dariano, donde el poeta es ciudadano del mundo, y está por encima de la realidad cotidiana, revela una actitud abierta hacia todo lo nuevo. Es obvia la presencia de influencias españolas (Bécquer, Campoamor, de la Vega, Góngora, Zorrilla); francesas (Víctor Hugo, Gautier, Flaubert); inglesas (Shakespeare, Byron) y norteamericanas (Poe, Longfellow) en la creación dariana.
Los elementos literarios brindados por Darío en su obra Azul, son numerosos, los cuales son una caracterización de un modernismo surgido en América, propio, un modernismo hispanoamericano. Tal producción es el reflejo de literatura clásica que nunca desaparecerá, documento valioso sobre el comportamiento social y cultural del hombre latinoamericano de fin de siglo.
BIBLIOGRAFÍA:
Darío, Rubén (1988): Historia de mis libros. Editorial. Nueva Nicaragua. Managua, Nicaragua.
Darío, Rubén (1991): Antología. Verso y Prosa. Editorial Limusa, S.A. Managua, Nicaragua.
Darío, Rubén (2000): Azul. Ediciones Distribuidora Cultural. Managua, Nicaragua. 
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