Espionaje electrónico
Freddy Potoy Rosales
MADRID, ESPAÑA.- El debate alrededor de la validez legal y el seguimiento de un programa de interceptación de comunicaciones por correo electrónico, fax y teléfono, versus la seguridad de los ciudadanos y el bienestar de la comunidad internacional, es un tema que cobra mayor vigencia entre Europa y Estados Unidos (EE.UU.) por mencionar un ejemplo, no obstante, la preocupación es mundial.
El espionaje electrónico al margen de la ley es un tema muy delicado, dado que se pueden vulnerar bienes jurídicos debidamente protegidos, cuando no se respeten los límites legales en el proceso de interceptación de las comunicaciones electrónicas, ni se tomen en cuenta qué mecanismos de seguridad tecnológicas deben adoptarse para proteger en la medida de lo posible las comunicaciones privadas de los ciudadanos.
La interceptación de las comunicaciones electrónicas es un tema de mucha sensibilidad en el concierto internacional, sobre todo porque unos estiman que la privacidad debe protegerse a cualquier costo; otros consideran que este bien jurídico individual no debe prevalecer sobre el interés de la paz mundial.
En este caso, el Parlamento Europeo, resolvió que “no hay ninguna razón para seguir dudando de la existencia de un sistema de interceptación de las comunicaciones a nivel mundial en el que participan Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda en el marco del Acuerdo UKUSA”.
Dicho Parlamento formuló una serie de recomendaciones a los Estados miembros de la Unión Europea, entre ellas, la necesidad de una negociación y la firma de un convenio entre la Unión Europea y EE.UU. por el que se establezca que cada una de las partes respeta en relación con la otra, las disposiciones de protección de la vida privada de los ciudadanos y la confidencialidad de las comunicaciones de las empresas que se aplican a sus propios nacionales y empresas.
Asimismo, instó a EE.UU. a que firme el Protocolo adicional al Pacto Internacional sobre los Derechos Cívicos y Políticos, de modo que se puedan presentar ante la Comisión de Derechos Humanos las quejas presentadas por particulares contra EE.UU. por violación de este Pacto; al mismo tiempo pidió a las ONG de los EE.UU. pertinentes, en particular a la ACLU (American Civil Liberties Union) y al EPIC (Electronic Privacy Information Center) que ejerzan presiones ante el Gobierno estadounidense en este sentido.
Sin embargo, en enero del 2004, nuevamente el Parlamento Europeo emite otra resolución en la que lamentó que ni el Consejo ni la Comisión hayan reaccionado de forma adecuada a su recomendación.
La Resolución del Parlamento Europeo del 2001 hace un extenso repaso sobre la existencia de un sistema mundial de interceptación de las comunicaciones privadas y comerciales (llamado Echelon), que incluye el espionaje industrial ejercido por los servicios de inteligencia.
Visto así el panorama, éste un tema que los gobiernos de América Latina no deben perder de perspectivas en el contexto de la firma de los Tratados de Libre Comercio (TLC)
Hay que estar consciente que se deben adoptar medidas para impulsar, desarrollar y producir tecnologías y programas informáticos que generen algún grado de seguridad mediante sistemas de encriptación y tener mucho cuidado con las “puertas traseras”, así como la debida capacitación tecnológica y jurídica.

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