Madre de cuatrillizos acosada por su violador
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Santa Claus Nica le dio una provisión para que ponga una pulpería y así se ayude |
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Rosa Nidia Martínez relató cómo el violador intentó acuchillarla en junio pasado.
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Wilder Pérez R.
Rosa Nidia Martínez, mamá de cuatrillizos producto de una violación, denunció ayer que el hombre que la abusó volvió recientemente para agredirla.
Martínez, cuyos verdaderos apellidos son Laguna Obregón, regresó a Managua siete meses después del parto para recibir ayuda de Víctor Rosales Duarte, mejor conocido como el Santa Claus Nica, quien ayuda a los pobres.
Rosales le entregó tres mil córdobas en productos para que ponga una “ventecita”, y ella aprovechó para denunciar públicamente el acoso del violador.
Martínez relató que la noche del 19 de junio, un hombre con la misma voz del que la violó, intentó acuchillarla, aprovechando que las ventanas de su casa no tienen verjas de protección.
“Yo iba a cerrar la cortina cuando vi una mano con un cuchillo, sólo me dejé venir para atrás y él me dijo: ‘gran hija de la tal por cual, nunca vas a poder echarme preso, me voy a llevar a los niños’, quedé inconsciente por media hora”, relató la mujer.
Pero ahora vive en incertidumbre, porque no sabe cuándo va a volver el hombre, a quien identifican como “El Brujo” porque nadie sabe de dónde sale.
El problema es que Martínez no tiene cómo reforzar su propiedad. De hecho, su viaje a Managua puso fin a tres días que tenían sus cuatrillizos de ingerir únicamente agua de azúcar en sustitución de leche y suero oral por comida.
SIN RESPUESTA DE PRIMERA DAMA.
Ante la imposibilidad de comunicarse con la Primera Dama de la República, Lila T. de Bolaños, la señora llamó a “Santa”, y éste le compró los víveres para que mantenga a los niños con la ganancia del negocio.
Martínez es una mamá soltera de barrio Villa Valencia, de Jinotega, que vio cómo tres de sus primeros cuatro hijos dejaron de estudiar, no sin antes endeudarse con dos mil córdobas con los vecinos, debido a la crisis.
“Trabajamos cuando nos sale un rumbito, a veces nos dan diez pesos”, comentó al respecto el menor Delvin, quien ya perdió la movilidad de su mano derecha en esos “rumbitos”, por lo que ahora ayuda a su mamá a cuidar a los cuatrillizos.
Además de seguridad personal y alimentación, Martínez aseguró ser la única de su cuadra que no tiene agua potable, por lo que pidió el servicio a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados de Jinotega.
El Santa Claus Nica hizo un llamado a que otras personas se sumen para ayudar a la señora. Ella estará en el barrio La Fuente, de la Escuela Normal, dos cuadras arriba y tres al sur, en casa de Rosales.

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