La amenaza del “Dragón Rojo”
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China Continental, Popular o Comunista, ha puesto a temblar al mundo entero, pero la preocupación a largo plazo debería ser otros paísesque han desarrollado sus industrias de manufactura. Pero Nicaragua tiene tres oportunidades que puede aprovechar para hacerle frente a esa amenaza |
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Gabriel Sánchez Campbell y Amparo Aguilera Irías
Los representantes del sector maquila del país se inquietan cuando recuerdan que faltan pocos meses para que China Continental quede sin restricciones comerciales en el mundo entero. Eso le hará mostrar todo su poder productivo en el mercado global y sin duda en Nicaragua es motivo de preocupación porque los empresarios, inversionistas y el Gobierno no quieren que esto signifique la pérdida del mercado textil en Estados Unidos, el sector donde está concentrada ahora la más fuerte amenaza del dragón rojo.
“El temor es que pase lo que le sucedió a las fábricas de maletas en República Dominicana”, sostiene Fernando Traversari, representante del sector textil, quien recuerda que cuando se dio la tercera liberalización de cuotas de productos por la Organización Mundial de Comercio (OMC), para los países miembros, China Continental ya integrada a esa organización le arrebató en Norteamérica el mercado de los equipajes de República Dominicana tras pasar a absorber en menos de dos años del 14 al 82 por ciento de la fabricación de esos productos.
“Igual pasó con las bicicletas, los juguetes, algunas prendas de vestir y un sinnúmero de productos industriales y manufacturados con los que se metió en el mercado, ya hace varios años”, expresa Traversari, vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec)
Para el caso de Nicaragua la preocupación más grande, principalmente se da en el sector textil, porque es aquí donde están ubicadas las empresas cuyos productos serán liberados de las cuotas en el mercado mundial a partir del primero de enero del próximo año.
Principalmente las cuotas que tenía el mercado de consumo más grande del mundo, Estados Unidos, el mismo mercado en el que con productos textiles China Continental entrará sin restricciones a competir. Y dados los resultados de las anteriores experiencias de liberalización de cuotas con otros productos industriales para el dragón rojo, el temor es que los proveedores norteamericanos que compran casi el ciento por ciento de la producción textil nacional y centroamericana le compren a los chinos por las ventajas que pueden ofrecer en cuanto a precio.
Sin embargo dentro de esa amenaza, para el caso de Nicaragua hay por lo menos tres ventajas con las que todo el mundo coincide que el país puede sobrevivir: la proximidad del mercado norteamericano, los beneficios fiscales para las zonas francas por ser un país pobre, y los atractivos que ningún país centroamericano tendría si se ratifica el Tratado de Libre Comercio entre los países del Istmo y Estados Unidos (el famoso Cafta)
Para entender a cabalidad toda esta situación, definitivamente hay que hacer un vistazo de todo lo que pasó en el mercado mundial hace unos años y lo que ha venido sucediendo con China Continental en los últimos años.
ANTECEDENTES
A principios de la década de 1990 algunos países miembros de la OMC como Estados Unidos y otros más de Europa, decidieron imponer restricciones comerciales a las importaciones que se hacían a esos países para lograr un crecimiento equitativo entre naciones grandes y pequeñas que buscaban industrializarse. Las restricciones se hicieron efectivas a través de cuotas en productos industriales específicos.
Esto permitía que los países grandes que tenían niveles de competitividad mucho mejores que los pequeños no absorbieran el mercado de consumo porque podían vender productos en serie más baratos porque sus costos de mano de obra, de producción y de envío de mercadería eran bajos.
No obstante para evitar que esta situación se mantuviera permanente e impidiera el libre comercio para todos, la OMC tras aceptar este establecimiento de cuotas para un país y otro, dijo que éstas tenían que eliminarse al cabo de períodos específicos. Así la primera liberalización de cuotas de productos se programó para todos los primeros de enero de los años 1995, 1998, 2000 y la última es para el 2005, con la cual las restricciones por cuotas desaparecerán, no así el pago de aranceles de importación.
Paralelo, la decisión de controlar las importaciones a través de las cuotas por algunos países en el mundo, China Continental buscó cómo capturar la atención de los inversionistas mundiales y en menos de diez años su desarrollo industrial creció a niveles impresionantes. Pero además creó las condiciones para tener una mano de obra barata y una excelente infraestructura para poder exportar de manera competitiva a cualquier parte del mundo.
Entonces cuando empieza la liberalización de las cuotas de diferentes productos, China Continental logra tener el clima adecuado para abaratar los precios de sus productos en otros mercado y con otros productores. Así, cuando liberan algunas cuotas en enero del 2000, en menos de dos años pasa a absorber del cinco al 48 por ciento de la ropa infantil en Estados Unidos y con ello hace que el precio por pieza pase de 36 a 14 dólares. Parecida situación se da con batas, juguetes y bicicletas.
OTROS BENEFICIADOS
Pero la liberalización de las cuotas no solamente benefició a China Continental, sino también a países como India, Bangladesh y Cambodia, entre otros, que si bien no son una gran amenaza en el corto tiempo, en el largo podrían serlo.
En el caso de Nicaragua, en donde el principal mercado de exportación de los textiles es Estados Unidos, la amenaza es que los productos que no estaban liberalizados hoy día queden a expensas del libre comercio. Pero la idea es que esa industria pueda competir con algunas de las desventajas que China Continental y otros países tienen, como es la proximidad y la capacidad de respuesta para ropa de moda o de estilo que requiere cambios rápidos que por distancia se puede tener en Estados Unidos, entonces viene aquí a jugar un papel importante este asunto de la proximidad.
“Estados Unidos, que es el principal mercado de consumo, necesita que haya respuesta rápida para productos fashion o de moda en días y Nicaragua lo puede hacer, China no”, sostiene nuevamente Fernando Traversari.
Según Mario España, representante del área Textil y Confección del Proyecto de Competitividad (Procompe), otra de las cosas es que Nicaragua por ser un país pobre, con un ingreso per cápita inferior a los mil dólares anuales, podrá mantener los beneficios fiscales de las zonas francas después del 2009, según las disposiciones de la OMC.
Pero además de eso, otra de las ventajas que señala Helen Monroy, gerente del Conglomerado de Manufactura Ligera, por la Comisión Presidencial de Competitividad es que con los beneficios logrados en el Cafta Nicaragua es el único país que puede traer tela de otros países, utilizarla y enviarla como propia, sin pagar el arancel de importación. Y entonces aquí puede aprovechar de manera estupenda el mercado de la moda.
Israel Benavides, director de la Facultad de Ciencias Económicas Empresariales de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), valora que para Latinoamérica, y especialmente los países pobres, las ventajas competitivas de China Continental son una gran oportunidad para mejorar sus balanzas comerciales.
“Porque China es una potencia que requiere materia prima, y Latinoamérica es uno de los mayores proveedores a nivel mundial. Hablamos de productos primarios como el acero, zinc, carbón, cemento, hierro, gas, etc.”, ejemplificó.
Entonces lo que hay que hacer es que desde Latinoamérica, incluida Centroamérica, se exporten más materias primas. “Y esto es muy positivo para la dinamización de nuestras economías”, auguró.
Martín Vargas, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), valora que a corto plazo la coyuntura textil asiática obligará a la región aprovechar las distancias de sus mercados.
Pero algo que se empieza a hacer sentir en China es que la escasez de la mano de obra se hace más frecuente, porque los empresarios se han olvidado en dejar contentos a los trabajadores, por lo menos así lo indica también un artículo sobre este tema que aparece en la edición que acompaña este suplemento en The Wall Street Journal Americas.
LAS TAREAS PENDIENTES
Alejandro Argüello, vicetitular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), considera que lo que hay que hacer en el país para mejorar algunas cosas específicas que permitan hacerle mejor frente a la competitividad es reforzar la logística e impulsar la aprobación de la nueva Ley de Zonas Francas.
“Preocupación con la amenaza China existe, pero creo que nosotros podemos competir perfectamente con ese país, aunque hay que trabajar en cómo mejorar la infraestructura para tener mejores puestos, bajar los costos de energía y mejorar el clima de negocios”, consideró.
* Gilberto Wong, ex secretario ejecutivo de la Corporación Nacional de Zonas Francas (CNZF), dijo que con la liberalización de las cuotas a las exportaciones textiles chinas, Nicaragua no podría resultar tan afectada.
* No obstante dentro de las desventajas está competir con un país donde existe abundante mano de obra, con salarios por debajo de la media mundial. Por lo tanto, en Centroamérica se deberán hacer más atractivas las ofertas de inversión. Agrega que si el país llegara a contar con una salida por el Atlántico las entregas serían más eficientes y los costos menores.
“Debe ser prioritario y estratégico para el Gobierno rehabilitar lo más pronto posible un puerto por esta ruta porque usualmente en Honduras nos retrasamos dos días en las entregas, en la espera de cada embarcación que la transporte y gastamos en promedio de mil dólares por furgón”, precisa.
LAS DOS CHINA
En 1949, el Gobierno Central de la República de China se trasladó a Taiwan cuando el territorio continental de China cayó en manos del gobierno comunista.
Desde entonces, China ha estado dividida en dos partes, China Continental y el área de China Taiwan.
China Continental, más grande y con mayor población, está administrada por un gobierno comunista con sede en Pekín. El área de Taiwan, más pequeña pero más avanzada, está administrada por el gobierno con sede en Taipei, capital de la isla.
Ambas partes de China dividida buscan la unificación nacional. Sin embargo, la República de China en Taiwan ha descartado el uso de la fuerza y cree que la unificación debe ser alcanzada gradualmente bajo las condiciones de libertad, democracia y prosperidad equitativa.
Por otro lado, los chinos comunistas insisten en mantener su dictadura leninista y se niegan a renunciar al uso de la fuerza militar contra Taiwan.
No obstante aunque Taiwan destaca en el comercio mundial, China Continental es la que avanza como una locomotora, al punto que es considerada como el principal absorbedor de inversiones directas de capital y de inversiones en general con una economía que sigue siendo cerrada y que cuenta con una fusión del capital privado internacional, capital privado chino y del estado.
Actualmente China Continental está aportando más del cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y cuenta con un ingreso per cápita anual de 950 mil dólares para sus 1.3 millones de habitantes.
CONSUMIDORES SIN VENTAJAS
El precio final de muchos de los productos de consumo masivo no reflejaron bajas significativas en los precios finales de compras cuando China Continental entró a competir al mercado mundial. La mayoría se reflejó en mayores ganancias para los dueños de cadenas.
UN guardia de seguridad atraviesa un rótulo publicitario ayer en las calles de Beijing, capital de China Continental, donde ahora es un producto con 35 por ciento del mercado.

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