La escalera
Octavio Robleto
Sube escalones
a saltos
rápidos
ágil
la muchacha.
Abajo
el ojo
turbado
sigue
el ritmo limpio.
Sin perder detalle.
Yo también subo y en la terraza le declaro el amor que agita mi costado. Ella responde: No. Y yo maldigo la escalera y el haber subido inútilmente.
Y cuando otro día
ella sube falda atractiva blusa leve,
yo me desentiendo y pienso en otra cosa. 
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