A mi querida Grace María Guadalupe
Olga C. de Baltodano
Fuiste una bella rosa en el jardín del Señor, lo buena que eras dando tanta alegría y amor a tus padres, esposo, hermanas, a tu joven hija y a tus amistades que admirábamos tu gran obra de misericordia en la Asociación Operación Sonrisa de Nicaragua (labio leporino). Cuántos niños volvieron a saber lo que era sonreír normalmente gracias a tu ayuda y todas estas sonrisas son para ti ahora. porque saben que tú estás sonriendo en el Reino de Dios. Descansa en paz, adorada Grace.

|