“Bigleaguer”
Jorge J. Cuadra V.
El presidente Enrique Bolaños fue muy claro en sus declaraciones. Se acordó de su tía Matilde y les mandó a decir a los que quieren atentar contra su período presidencial: tantiáte.
Esa mañana el señor Presidente estaba tirando a 102 millas por hora. Retó en público a los que manejan la Asamblea Nacional y les dijo con toda la boca que Enrique Bolaños no renunciará a su período constitucional por ningún motivo. El señor Presidente fue más allá y les dijo que tendrían que hacerle lo que alguien ordenó que le hicieran a Carlos Guadamuz, porque lo que es él, no está renunciando a su legítima Presidencia aunque le cueste la vida. Que entienda el que quiera entender y el que no que se atenga a las consecuencias. Los días de desorden ya se terminaron, lo dijo muy claro el señor Presidente. Sin embargo, el diputado arnoldista Enrique Quiñónez le mandó a decir que en cuanto Juana Méndez ordene su captura, los votos liberales están listos para quitarle su inmunidad.
Más se va a tardar el diputado Quiñónez en contar esos votos, que en lo que va a estar disuelta la Asamblea Nacional. El diputado en mención cree que se va a seguir jugando su jueguito de pequeñas ligas y no piensa que lo que le espera es un juego de grandes ligas, sin hit y sin carreras, a favor de la democracia y del progreso y en contra del caudillismo pernicioso que hasta el día de hoy ha perturbado el camino de la República.

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