Armando Calderón Sol: ex presidente de El Salvador
“Un partido político no es propiedad de nadie”
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“Los partidos políticos en toda América Latina están pasando por una crisis de liderazgo, porque hay una pretensión de continuidad y de caudillismo. Usted ve políticos de hace veinte años y no se van todavía. ¿Y qué esperan para irse? ¿están esperando la tumba o qué? Eso no puede ser”, comenta el ex mandatario salvadoreño al fustigar ese fenómeno de la política latinoamericana |
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Juan José Lacayo
Uno de los fundadores del gobernante partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) de El Salvador, el ex presidente Armando Calderón Sol, realizó una corta visita a Nicaragua, en la que además de ser testigo de honor de la alianza entre el partido Gran Unidad Liberal (GUL) y el Partido Conservador, dejó varias pistas a los partidos nicaragüenses sobre lo que considera han sido los principales elementos de éxito de su partido durante los últimos 15 años, con tres gobiernos consecutivos, incluyendo el suyo, y un cuarto que inicia este año con la reciente elección de Tony Saca como Presidente de El Salvador.
Doctor en Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Calderón Sol, que gobernó su país entre 1994 y 1999, fue secretario particular en 1981 del ya fallecido mayor Roberto D’Abuisson, el polémico líder arenero vinculado por sus adversarios a los “escuadrones de la muerte”.
El ex gobernante también fue gestor de los acuerdos de paz con la guerrilla salvadoreña y diputado de la Asamblea Legislativa.
“Me tocó acompañar a nuestro líder y dirigente fundador, el mayor Roberto D’Abuisson, quien libra una lucha política histórica en El Salvador y no deja que fuerzas revolucionarias lleguen y tomen el poder en El Salvador, gracias a la acción política de Arena y a la acción política que hace el pueblo salvadoreño que impide que las fuerzas revolucionarias tomen El Salvador. Hubiese sido la debacle, hubiera sido el retroceso económico y hubiera sido la tragedia de Centroamérica y de El Salvador”, rememora Calderón Sol.
Usted aconsejaba a los políticos nicaragüenses que había que evitar algunos vicios, como el continuismo, el caudillismo...
— Creo que ese es uno de los éxitos de Arena. Los caudillismos y los continuismos. Creo que el éxito de Arena ha sido ese, precisamente, es un partido fuerte, un partido que se abre espacios en la vida política salvadoreña, pero tiene la habilidad de dar cambios dentro del partido. El partido no es y no responde a un liderazgo histórico, pegado, continuo, sino que el partido se renueva en sus mandos, se renueva en sus dirigencias, en sus liderazgos, y eso es lo que ha dado la posición de llegar a un cuarto gobierno.
Si no, no hubiese sido posible. Lo que ha habido en Arena son verdaderos cambios generacionales y usted ve que ahora tenemos a un Presidente electo, un hombre joven, Elías Antonio Saca, la verdad que es una revelación, ha sido respaldado masivamente por el pueblo salvadoreño, y eso se debe precisamente a eso: a que hemos tenido la visión y la suerte de poder hacer esos cambios en las dirigencias, y surge un candidato con una aceptación y con una posición, porque creo que los partidos políticos en toda América Latina están pasando por una crisis y es esa crisis de liderazgo, porque hay una pretensión de continuidad y de caudillismo, de continuidad de la dirigencia. Usted ve políticos de hace veinte años y no se van todavía. ¿Y qué esperan para irse? ¿están esperando la tumba o qué? Eso no puede ser. El político tiene también que concluir su posición y de abrir espacios en los partidos políticos a la renovación, al pensamiento, a las ideas, a la evolución, a la gente joven, a la gente mejor preparada, crear espacios, esa es la posición que demandan nuestros países, la modernidad. Así como hay cambios tecnológicos, cuando usted ve Internet, las comunicaciones, usted ve los cambios y los altos en la tecnología en el mundo entero, también la política necesita cambios y no sólo la ciencia. Y esos cambios son necesarios, necesitamos ser más abiertos, más incluyentes, no podemos ser partidos excluyentes, verticales, partidos incomunicativos; tenemos que ser partidos abiertos, participativos, democráticos, partidos en los que haya toda una participación de todas las personas, un partido político no es propiedad de nadie.
No es propiedad de un fulano o de un sutano. Son ideas y son ideas que se renuevan, se fortalecen y en ese sentido creo que hace falta mucha, mucha cultura. Y eso es el éxito que ha tenido Arena hasta ahora, gracias a Dios ha habido toda una renovación a su interior y el pueblo salvadoreño lo ha visto.
Y usted ha visto nuestros adversarios, líderes viejos, con consejos ejecutivos anquilosados en los partidos que no se mueven, cuando usted tiene ese tipo de cosas, yo creo que los pueblos son inteligentes... Yo respeto mucho la labor que hacen los medios de comunicación, porque los pueblos se enriquecen con su capacidad de análisis, los pueblos se enriquecen con la apertura que ha tenido la prensa y los medios de comunicación en el mundo entero. Los pueblos son inteligentes, se hacen una mejor capacidad de análisis de cualquier situación. Y a pesar de que uno no cree, los pueblos leen y dan una lectura clara de los planes de gobierno.
Ahora, a los populistas, a los que engañan, les cuesta más, ya las ilusiones cada día las utopías, se van a ir minimizando, porque los pueblos también no son sencillos. Creo que hay que ser coherentes en un planteamiento, porque nada es regalado, hay que trabajar, hay que esforzarnos, hay que abrir espacios para poder sacar de la pobreza y de la miseria a nuestros países.
Pese a los éxito de Arena en varios gobiernos, existe la percepción de algunos analistas que el reciente triunfo electoral del licenciado Saca no ha sido un triunfo de Arena, sino más bien una derrota de la izquierda o del FMLN, ¿cómo analiza ese planteamiento?
— En parte yo creo que sí es una derrota del FMLN. El FMLN decía que era una campaña del miedo. No. Si, miedo da el FMLN. Miedo da lo que hicieron en el pasado, miedo da la destrucción que causaron, miedo da el planteamiento de gobierno populista y demagógico, esa utopía socialista que ya ha pasado. Se han quedado en los años 60-70, cuando usted tiene un pensamiento arcaico viejo, que ha colapsado en el mundo entero, y en el mundo moderno, y suspira, soñando con la Unión Soviética que se desmoronó, sin dispararse un tiro, porque ni tuvieron un tiro, porque era antinatura. Y cuando un sistema es antinatural y se derrumba por su peso y ellos siguen pensando en esa gran utopía. Dirán es por miedo, no, el pueblo es inteligente y ve, y tiene miedo; y ellos que se convenzan que les tienen miedo por todo lo que representan.
Creemos nosotros que sí hemos tenido un gran triunfo gracias a la defensa de nuestras ideas, gracias a la libertad y a la democracia que defendemos, la libre iniciativa del individuo que defendemos, creemos en un Estado al servicio del hombre, no el hombre al servicio del Estado.
América Latina es un buen ejemplo para hacer lo que no hay que hacer, ha estado sumisa y sometida a gobiernos de este corte, los cuales han generado mucha pobreza. Creo que en ese sentido debemos ser innovadores. En El Salvador hemos venido reduciendo los indicadores de pobreza, reduciendo la problemática social; claro que es enorme el rezago que tuvimos con la guerra. Hemos tenido terremotos, huracán Mitch, golpes de la naturaleza muy fuertes y sin embargo nos hemos venido sobreponiendo y el país va creciendo, va caminando por un buen camino y un buen sendero. No tenemos la riqueza que ustedes tienen, que Dios les ha dado, un territorio maravilloso; somos el más pequeño de los Estados, casi somos la mitad, nuestro territorio es como el Lago de Nicaragua, creo en eso deben reflexionar los nicaragüenses.
Mi discurso es por esta Nicaragua que yo la quisiera florecer, que yo la quisiera ver como la más grande de Centroamérica, del Caribe, que le puede dar de comer, puede ser el granero de toda esta región, del sur de México, del Norte de Colombia. Uno lo ve desde afuera y piensa, qué les pasa, yo estoy aquí defendiendo la libertad, la democracia y el desarrollo, y mi lucha es contra la pobreza, y Nicaragua tiene ese potencial maravilloso y tener esa tierra fértil y bendita, yo les deseo toda esa suerte a todos los nicaragüenses para que puedan encontrar una visión de país clara y que todos jalen la carreta para el mismo lado, porque no se puede encontrar el desarrollo de un país si no hay un proyecto de Estado y de Nación. Pueden haber adversarios, problemas, un juego político, pero hay una enorme carretera, que es la visión de Estado, Nación, que es en la que pueden ponerse de acuerdo todos y jalar en ese rumbo. Yo creo que si logran los nicaragüenses eso, van a ser un Estado maravilloso y van a poder realizarse, porque no es el fin de los centroamericanos, nacer aquí para ir a morir trabajando en New York, Chicago o San Francisco.
Usted hablaba de los liderazgos. ¿Éstos responden a la solidez de Arena o la personalidad de cada candidato?.
— Yo creo que indiscutiblemente Antonio Saca tiene cualidades muy grandes que lo han llevado a la Presidencia. Yo creo que esta situación de nuestro Presidente electo es un hombre de un carisma especial, tiene toda una aureola de esfuerzo de trabajo, es un hombre joven que encierra toda una filosofía de vida, mística de trabajo. Ha sido un arenero, lo que le puede probar es que sin ser un alto dirigente de Arena, sino miembro de un sector (Arena está conformada por ocho sectores de la vida nacional) , sube, y gracias a su personalidad, llega a candidato de Arena. Eso le da la visión de lo que es Arena, es un partido abierto, que puede tomar a líderes no necesariamente de una cúpula; decían, Antonio Saca no ha tenido participación política, sí la ha tenido en el partido, como militante, como dirigente a cierto nivel, pero no la tenía en un ámbito público grande. Y sin embargo, sale candidato electo.
¿Esa apertura que promueve Arena está planteada también para la izquierda?
— Yo creo que el FMLN es una fuerza política grande que no la vamos a poder negar, no se puede negar, es una fuerza de respeto en el país, hay un número importante de ciudadanos que siguen al FMLN y como número importante tienen su espacio y deben tener su espacio, no se puede negar que en una democracia tienen y deben tener su espacio, yo creo que no se puede negar, es una realidad. Ese es el éxito de Arena de darle su espacio a los adversarios, no somos enemigos, somos adversarios, desde que se firma la paz hemos venido en un proceso de reconciliación y en apertura, y que lo convierte en el caso de El Salvador, una guerra dura, sangrienta y muy larga, que lo convierte en un ejemplo en la construcción de este nuevo país. Creo que todos estamos poniendo de nuestra parte, es difícil, hay que buscar consensos, pero hay que hacer esfuerzos, los políticos estamos obligados a buscar y a deponer los intereses.
Muchas veces hay que deponer banderas, banderas personales, partidarias, intereses, por un ideal, que es la Patria. En ese sentido soy un gran invitador al consenso; anteponer esos intereses y enarbolar lo esencial que es nuestra Patria.

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