Figuras y vicios de construcción
Enrique Peña Hernández
Tanto en el habla como en la escritura solemos usar figuras de construcción e incurrir en vicios. En esta oportunidad me ocuparé de los más importantes. LA ELIPSIS. Es una figura que consiste en la omisión de alguna palabra, que no es indispensable para el buen sentido de la expresión. Ej.: “Hoy hablaremos de literatura, mañana, de historia; el próximo lunes, de botánica”.
Como se observa, el verbo hablaremos se ha omitido en la segunda y tercera oración: hablaremos de historia, hablaremos de botánica.
Es una figura muy común. Las formas: “adiós”, “buenos días”, “qué tal”, etc. son oraciones elípticas (A Dios te encomiendo, etc.)
EL PLEONASMO. Es la figura que se produce con el agregado de palabras aparentemente innecesarias, pero que comunican mayor fuerza o colorido a lo que se dice. Ejs.: “María en persona salió a mi encuentro”, “Te daré a ti cien córdobas”, “Lo vi con mis propios ojos”, etc.
No hay que confundir el pleonasmo con la redundancia, que es un vicio y, podría considerarse un pleonasmo inútil. Ejs.: “Orquesta de músicos”, “Erario público”, “Me herí la muñeca de la mano”.
LA ENÁLAGE. Es una figura muy importante y de frecuente empleo. Consiste en dar a las partes de la oración una función distinta o en dar a los tiempos verbales una significación diferente.
Ejemplos: “Tantas letras tiene un NO como un SÍ” (se han sustantivado los adverbios de afirmación y negación sí y no)
“El año 2000 (tiempo futuro) VIAJO a Europa”. Viajo va en tiempo presente. “José Dolores Estrada derrota (presente) en 1856 (pretérito) a los filibusteros”. Este uso ha sido llamado presente histórico.
EL SOLECISMO. Es un vicio consistente en cualquier error de concordancia, de régimen o de construcción. Ejs.: “Hubieron (por hubo) muertos”, “Repuestos (masculino) automotrices” (femenino) en vez de “Repuestos automotores”, porque el adjetivo debe concordar con el sustantivo al que se junta. “Me se olvidó decirte (por Se me olvidó...), “Amenazó A muerte” (por Amenazó DE muerte).
EL BARBARISMO SINTÁCTICO. Es el empleo (vicioso) de construcciones propias de idiomas extranjeros:
“Ir al médico” por “Ir a donde el médico”. “Poner de relieve” por “Poner de manifiesto” o “Hacer patente una cosa”.
“Ese traje te va mal” por “Ese traje te queda mal”.
“Noviembre 28” por “28 de noviembre”.
ANFIBOLOGÍA. Este vicio se produce cuando lo escrito resulta con dos sentidos. Ej.: “Juan fue a visitar a Pedro y encontró a su primo (¿al primo de quién?)
LA CACOFONÍA. Vicio que se da con la repetición cercana de las mismas sílabas o sonidos. Ejs.: “En un encierro horroroso tiene un perro con cencerro”, “Voy en un convoy”, “¡Qué atroz zozobra!” 
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