EE.UU. enfrenta rebelión en Irak
Reuters
BAGDAD.- Tropas estadounidense se enfrentaron por segundo día consecutivo a milicias partidarias de un líder religioso local que se opone a la ocupación extranjera, en Bagdad y otras ciudades de Irak, en otra jornada de combates con elementos armados pertenecientes a la mayoría religiosa iraquí, los chiítas.
Helicópteros estadounidenses atacaron ayer objetivos en Bagdad en una confrontación cada vez más intensa con los radicales chiítas, que se resisten a los planes estadounidenses para el Irak de posguerra.
Las fuerzas de EE.UU. también enfrentaron a insurgentes sunitas en Faluya, donde cuatro estadounidenses fueron linchados la semana pasada.
En Bagdad, periodistas de Reuters dijeron que habían visto dos helicópteros Apache atacando objetivos en el distrito chiíta de Shuala, donde un camión de transporte estadounidense estaba en llamas.
No había datos sobre el número de víctimas del ataque, que se cree fue el primero de este tipo en Bagdad desde la guerra que derrocó a Saddam Hussein hace casi un año, pero un clérigo antiestadounidense dijo que cinco personas habían sido asesinadas y diez resultaron heridas.
Las milicias de adolescentes armados con pistolas y cuchillos aún dominaban las calles del empobrecido distrito de Shuala, cuando terminaron los enfrentamientos del lunes contra helicópteros artillados y tanques estadounidenses, constató Reuters.
EN BASORA
Hombres armados leales a Sadr ocuparon las oficinas del gobernador en la localidad meridional de Basora. Al menos dos policías iraquíes se unieron a los jubilosos seguidores de Sadr en el tejado del edificio.
Sadr se había desvanecido de la política chiíta en los últimos meses, en momentos en que el centro de atención pública está en un clérigo moderado, el ayatolá Ali al Sistani, y sus objeciones a la política de transición estadounidense.
El administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, prometió ayer arremeter contra el incendiario líder chií Moqtada al-Sadr, un día después que las batallas en Bagdad y cerca de la localidad sagrada de Nayaf mataran a 48 iraquíes, ocho soldados estadounidenses y un soldado salvadoreño.
Un juez iraquí ordenó hace meses la detención de Sadr por la acusación de haber ordenado el asesinato de otro clérigo chiíta en los días finales de la guerra. Autoridades provisionales iraquíes le recordaron a Sadr que existía tal orden judicial.
Bremer dijo que Sadr estaba intentado usurpar ilegalmente la autoridad legítima. “No toleraremos esto”, dijo a un comité ministerial iraquí para la seguridad nacional.
Sadr respondió desafiante. “Estoy acusado por uno de los líderes del mal, Bremer, de ser un proscrito’’, dijo en un comunicado leído en una mezquita en Kufa, cerca de Nayaf, donde realiza una protesta sentado.
QUEJAS DE SADR
Los disparos podían oírse en la carretera entre Nayaf y Kufa en un nuevo enfrentamiento en el que se vieron implicados combatientes pro Sadr, dijo un periodista de Reuters en el lugar.
Un oficial militar estadounidense dijo que la violencia no era una rebelión chiíta generalizada, y añadió que esperaba que los chiítas moderados se pronunciaran contra de “este nivel de extremismo”.
Sadr se ha enfurecido por el arresto de uno de sus ayudantes, Mustapha Yacoubi, detenido por las fuerzas encabezadas por Estados Unidos por el asesinato del clérigo chiíta Abdul Majid al Joei el año pasado.
Los seguidores de Sadr también demandan la reapertura del diario Al Hawza, órgano de Sadr que las autoridades estadounidenses cerraron alegando que estaba incitando la violencia antiestadounidense.
El Ejército Mehdi de Sadr ha dicho durante meses que está preparado para la guerra santa contra los estadounidenses si llega el momento, y su súbito desafío muestra cuán divididos están los chiítas iraquíes.
MANTIENEN PLAZO DE TRANSFERENCIA
El presidente estadounidense George W. Bush dijo ayer que se mantenía el plazo del 30 de junio para la transferencia de la soberanía iraquí a un Gobierno interino, y reafirmó que Estados Unidos mantendría una presencia militar en Irak después de esa fecha.
“El mensaje a los ciudadanos iraquíes es (que) ellos no tienen que temer que Estados Unidos (...) huirá. Y éste es un mensaje que es importante que escuchen”.
VÍNCULO TERRORISTA
La Casa Blanca acusó el lunes al clérigo chiíta iraquí Moqtada al-Sadr de ser un aliado de “organizaciones terroristas’’ y dijo que el líder religioso busca debilitar la transferencia de la soberanía programada para el 30 de junio. El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, intentó explicar que “de lo que se está hablando es de un individuo que busca desestabilizar la democracia y la libertad del pueblo iraquí”.
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