Decapitan a campesino
 |
Policía no ha podido determinar la causa y los autores de asesinato atroz |
Heberto Jarquín CORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINERO sucesos@laprensa.com.ni
En horas de la mañana de ayer lunes campesinos del lugar conocido como Wasminona, ubicado a 25 kilómetros al noreste de Rosita, Atlántico Norte, encontraron un cadáver sin cabeza al lado de un caballo que pastaba en un predio montoso.
Vecinos del lugar identificaron el cuerpo de Jerónimo Alfaro, de 47 años, quien había desaparecido desde la noche del domingo.
Su ex esposa, Petronila Morales Jones, dijo a LA PRENSA que “Sumubila” (sobrenombre de Jerónimo Alfaro), no tenía problemas con nadie y no le conocían enemigos; “tampoco era adinerado para que alguien quisiera asaltarlo o secuestrarlo”, comentó.
Mientras que la guardia operativa de la Policía de Rosita no había encontrado pistas de los asesinos ni las causas del mismo.
EX MILITAR
Petronila Morales Jones procreó dos hijos con Jerónimo Alfaro, y cuenta que en la década de los ochenta salió como desplazado de Río Coco, en el éxodo que se denominó “Navidad Roja”.
Posteriormente se integró a las tropas especiales del Ministerio del Interior y después que terminó la guerra dejó el uniforme y se dedicó a la agricultura.
SOSPECHAN DE “LOS FIGUEROA”
Un habitante de la zona de Wasminona, que solicitó anonimato, dijo que en el lugar se ha movilizado la banda delictiva conocida como “Los Figueroa”, y que ésta pudo haber acabado con la vida de Jerónimo Alfaro, lo que no fue confirmado por la Policía.
A “Los Figueroa” se les atribuye violaciones, secuestros, asaltos, robos con intimidación y abigeato. A fines de agosto, fuerzas combinadas de la Policía y el Ejército desplegaron un plan de persecución a esta banda, pero no pudieron capturarlos.

|