Y además…
Vírgenes
Luis Sánchez S. luis.sanchez@laprensa.com.ni
Una lectora me sugirió escribir sobre el significado de la expresión “las once mil vírgenes”, que se usa para designar una reunión grande de mujeres.
Esto tiene que ver con la historia o leyenda de santa Úrsula, una santa inglesa del siglo V de la que conozco un par de versiones.
Una de ellas es la del libro Un santo para cada día, de Mario Sgarbossa y Luis Giovannini, quienes relatan que Úrsula era la bellísima hija de un rey cristiano de Inglaterra, la cual a los ocho años de edad fue concedida en matrimonio a un príncipe pagano. Pero ella había jurado en secreto entregarse sólo a Dios, de modo que recurrió a un truco para impedir el matrimonio, o al menos posponerlo lo más posible.
Y así Ursula puso tres condiciones para aceptar la boda: primera, esperar tres años para el matrimonio; segunda, que el príncipe pretendiente se convirtiera al cristianismo; y tercera, que les dieran a ella y las diez doncellas que estaban a su servicio, mil doncellas para cada una.
Las condiciones fueron aceptadas, y para mientras transcurrían los tres años Úrsula decidió viajar fuera del país, acompañada por todas sus (10,999) doncellas, quienes en su mayoría eran paganas y serían bautizadas como cristianas en Basilea, Suiza. Pero cuando iban de regreso pasaron por la ciudad de Colonia donde se encontraba Atila, que había invadido Alemania. El rey de los hunos se prendó de Úrsula y quiso casarse con ella, mientras los soldados pretendieron violar sexualmente a las 10,999 vírgenes, pero como se resistieron todas ellas (inclusive Úrsula) fueron brutalmente asesinadas).
Pero según los autores citados en realidad no eran 11 mil las vírgenes sino únicamente 11. La confusión se produjo porque en latín el 11 se escribe XI, pero basta poner una pequeña línea sobre esta cifra para que parezca once mil. De modo que cuando en el siglo VIII se encontraron en una antigua iglesia de Colonia las reliquias de unas vírgenes con inscripciones que hablaban de Úrsula y sus compañeras, se creyó que eran once mil y de esa manera la santa población celestial se incrementó enormemente.
La otra versión es de J.A. Pérez Rioja, quien en su Diccionario de Símbolos y Mitos dice que Úrsula salió de Londres hacia la Baja Bretaña, con once mil doncellas que debían casarse con los once mil soldados del capitán Conan, quien era su prometido, a fin de poblar y cristianizar ese país. Sin embargo una súbita tempestad arrojó las naves de las once mil doncellas hacia la desembocadura del Rhin, cuya corriente las arrastró hasta orillas de Colonia, que para entonces estaba ocupada por Atila y sus huestes bárbaras. Los soldados hunos y Atila mismo quisieron violar a las once mil doncellas, que se resistieron desesperadamente hasta morir. Y tiempo después Úrsula fue santificada junto con sus once mil vírgenes.
En el primeramente citado Un santo para cada día se informa que la celebración de Santa Úrsula es el 21 de octubre, y en la obra de Ángel Bornos y Eva Prim, Los Santos que nos protegen, cuya versión coincide en términos generales con la de Sgarbossa y Giovannini, se agrega que Santa Úrsula es la patrona de la Universidad de París. Como se sabe, Notre Dame —Nuestra Señora— es la patrona de la ciudad de París, y Santa Juana de Arco lo es de toda Francia.

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