VIERNES 5 DE SEPTIEMBRE DEL 2003 / EDICION No. 23202 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




A doña Ileana Gutiérrez, mujer noble y humana

Hace un par de años en el colegio me asignaron presentar a una persona que se distinguiera por su servicio a la comunidad y decidí que doña Ileana era la persona indicada. Cuando la entrevisté me dijo sorprendida que lo único que hacía era cumplir con su deber de ayudar al más necesitado.

La labor humanitaria que ella emprendió la podemos ver en las obras que fundó, trabajó y continuó sin detenerse como el Comedor de Ancianos de Diriamba, la Cruz Roja y ayudando a dar cristiana sepultura y ayuda a centenares de desposeídos que ella protegió haciendo eco de las obras de misericordia que Jesús nos encomendó.

No dudo que Dios ya la tiene en un lugar privilegiado, junto a sus padres a quienes cuidó de manera entregada. Para quienes tuvimos el gusto de conocerla de cerca, doña Ileana nos deja un ejemplo de nobleza, entrega y servicio que es digno de reconocer imitar.

Lic. José Sebastián Medina B.
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A doña Ileana Gutiérrez, mujer noble y humana

Misa de nueve días