Explosivos inquietan a comunidad
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Marvin Saturnino Arauz. (LA PRENSA/C. Cortez)
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Carlos Martínez Morán Carlos.martinez@laprensa.com.ni
Pobladores de la comunidad rural El Tigre, situada a poca distancia de Villa El Carmen, en Managua, se encuentran alarmados por el hallazgo de dos granadas antitanque, lo que según ellos confirma una terrible noticia que antes no querían creer: varios lugares de la comunidad están sembrados de explosivos.
Las granadas que ayer se llevó la Policía fueron encontradas en una propiedad que fue habitada por un militar en la década de los ochenta, y que identificaron como Carlos Narváez.
Esta persona, que según ellos tenía problemas mentales, falleció hace dos años y en reiteradas ocasiones le escucharon decir que en el lugar donde ocurrió el hallazgo había enterrado cierta cantidad de explosivos y municiones.
“La verdad es que en aquel momento a él nadie le creyó nada, porque algunas veces decía cosas que no eran cierta. Sin embargo ahora que se ha encontrado esas bombas nos da terror de que hayan más enterradas, tal y como lo decía el señor fallecido”, indicó Marvin Saturnino Arauz Torres, quien reside a escasos cincuenta metros de la casa que ocupó el ex militar.
Francisco Esteban Arauz Moreno, de esa misma comunidad, manifestó que Carlos Narváez aseguraba que había sembrado explosivos en distintos lugares, entre ellos un sitio donde ahora crece un piñuelar que sirve de cerca trasera a la escuelita de la comunidad.
“Por esa razón es que estamos con miedo. Porque con el hallazgo de esas bombas es probable que ese hombre haya dicho la verdad y aquí se produzca una desgracia”, dijo Arauz Moreno.
El hallazgo de las granadas antitanques se produjo el miércoles pasado, y fue realizado por tres menores de edad que cazaban animales silvestres. Los explosivos estaban semienterrados y bajo unas raíces de un árbol de regular tamaño.
“Parece que al llegar a ese árbol ellos descubrieron ahí un garrobo y cuando lo intentaban cazar, se encontraron con esas bombas. Tenían la forma de una botella y eran como de color anaranjado oscuro”, indicó con preocupación don Francisco Esteban Arauz Moreno, quien es del criterio que el Ejército debería realizar una revisión sobre el área donde Carlos Narváez decía que había sembrado explosivos.
La Policía del Distrito Tres se llevó a Managua las granadas antitanque, pero dejó la duda y la preocupación en la comunidad El Tigre.

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