Después de las llamas llegó la desesperanza
Elí Josué Bravo Cano CORRESPONSAL/COSTA RICA sucesos@laprensa.com.ni
Dice el viejo adagio que después de la tormenta llega la calma, pero aunque las llamas del asentamiento Managüita, en Pavas, San José, ya se aplacaron, la mente de los afectados vive atormentada porque no saben cuál es su futuro una vez que salgan de los cuatro albergues donde fueron ubicados.
Según la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), anoche se les vencieron las 72 horas que les dieron a los más de 300 damnificados por el incendio que arrasó unas 45 casas la tarde del domingo, entre ellos 196 nicaragüenses, y hasta ayer tarde no se sabía exactamente dónde serán reubicados.
De acuerdo con declaraciones del nicaragüense Pedro Reyes, del grupo de desarrollo comunal de Managüita, la mañana del lunes recibieron la visita del viceministro de Gobernación, Belisario Solano y les manifestó que “el que no tenga documentos iba a ser deportado”, expresión que alarmó a la comunidad.
Sin embargo, en el Ministerio de Gobernación indicaron que la intención era realizar un censo para identificar a los legales e ilegales, y de acuerdo a los resultados poder gestionar algún tipo de documento, pero a la vez afirmó que de momento no se realizarán procesos de deportación.
La Comisión Nacional de Emergencias proporcionó a los afectados que están en cuatro albergues de San José, ropa, alimentos, colchonetas y frazadas. Además que abrió un centro de acopio para que la ciudadanía vaya a depositar cualquier tipo de ayuda.
A pesar que las contribuciones no han fallado, la gente sigue insegura al no saber qué pasará cuando se cumplan las 72 horas que dio la CNE, pues no pudieron recuperar nada de sus pertenencias.
Tal es el caso de Silvio Guadamuz, quien mientras trabajaba como peón en una construcción, el incendio devoraba sus pocas pertenencias.
“Sólo quedé con mi camisa y pantalón con los que andaba trabajando. No sé qué va a pasar y le pido al gobierno de Costa Rica que nos ayude. En mi casa somos cuatro y nadie pudo salvar nada”, se lamentó.
Historias como las de Guadamuz se repiten entre los afectados. muchos están sólo con la ilusión de salir adelante, tal y como lo hicieron cuando pisaron estas tierras.
Otro enorme problema entre los afectados es que por las llamas, a algunos desempleados se les quemó su cédula de residencia y temen que no puedan encontrar trabajo en los próximos días.
Otros están indocumentados y se augura que no podrán gozar de los beneficios que otorguen las autoridades.
IMPEDIRÁN CASERÍO
El terreno donde está ubicado este asentamiento es propiedad de la municipalidad de San José, que fueron apropiadas indebidamente por los precaristas y según declaraciones de autoridades policiales, una vez se remuevan los escombros habrá presencia de policías para impedir el levantamiento de nuevas casas.
Mientras, en el lugar del incendio los vecinos, la municipalidad y hasta la fuerza pública trabajan entre las cenizas. Tratan de limpiar el terreno que por ley corresponde a un parque recreativo.
Los vecinos del lugar le piden a las autoridades que no permitan que ese asentamiento se levante de nuevo.
COMISIÓN DE AYUDA
La Embajada de Nicaragua creó una comisión para ayudar con alimentos y otras cosas necesarias, apoyados de empresarios nicaragüenses y de la Asociación de Damas nicaragüenses. El Embajador Mauricio Díaz se comprometió a suministrarles, por medio del Consulado, pasaportes provisionales a los que perdieron sus documentos de identidad.

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