Edith Piaf “El pequeño gorrión”
 |
|
 |
De los bajos fondos de París,
se convirtió en la máxima
estrella de la canción francesa |
|
|
|
|
EFE
Cuando falleció, la curia romana impidió que le ofrecieran una misa fúnebre, por considerar que “había vivido en estado de pecado”. Pero el mundo entero se había puesto a sus pies, porque fue la mejor cantante francesa del siglo XX. Le dio la vuelta al mundo repetidas veces como la estrella más brillante de la canción romántica.
Se llamaba Edith Piaf. Era frágil, medía 1.46 metros. Su mirada era tan penetrante que conmovía a todos.
Fue la mujer que más calificativos tuvo, su preferido era “El Pequeño Gorrión de París”.
“Edith Piaf nos dejó un legado musical tan importante que no está en la lista de los que mueren. Sigue viva porque todos los días a través de la radio escuchamos su voz con una vigencia tremenda, así como los arreglos de sus canciones. Supo adelantarse a su tiempo, tanto, que sigue siendo la que conmovió el mundo con sus canciones con decenas de canciones como La vida en rosa”, puntualizó la también cantante Mirelle Mathieu, que en cierto momento fue considerada su sucesora.
PREFERIDA POR LAS ACTRICES
Sobre su vida se han escrito más de medio centenar de libros, entre ellos, The making of the nights of Edith Piaf. También se han rodado películas y telefilmes sobre su vida en varios países.
Entre sus canciones más famosas se encuentran Haymne al’amour, Padam padam, L’a accordioniste, Sous le ciel de París, La Foule, La vie en rose, etc.
Edith Piaf nació el 19 de diciembre de 1915 en el patio de la comisaría del barrio Belleville, de París. Su padre era Jean Gassion, un acróbata y su madre una cantante italiana que deambulaba por los cafés de París.
“Mi madre era alcohólica y drogadicta, y cuando sintió los dolores de parto, se salió a la calle y la encontraron tirada y balbuceante. No dio tiempo a que la llevaran al hospital y entonces yo nací en el patio del edificio que ocupaba el cuerpo de policía del barrio”, contó la cantante en una entrevista.
UNA NIÑEZ DESAFORTUNADA
Siendo una niña, en vez de acudir a la escuela, su padre la puso a trabajar en el grupo artístico de él hasta que la dejaron al cuidado de la abuela para salir de gira por los pueblos de la geografía francesa. “Mi abuela me crió con vino en lugar de agua, ya que constantemente decía que el agua era mala para el cuerpo. Mi tía, que también vivía con mi abuela, regentaba una casa de prostitución. Desde que me convertí en Edith Piaf hago todo lo posible por no acordarme de lo que fue mi niñez. Creo que en mi época no existió otra niña más desgraciada que yo”, decía.
Edith era una criatura que no hablaba, jamás se reía, apenas caminaba y a causa de una meningitis se quedó ciega. “El único gesto amoroso de mi abuela era llevarme a la Iglesia de Santa Teresita de Lisieux y encomendarme a la Virgen. Por fin ocurrió el milagro y me devolvió la vista”.
A los 15 años se trasladó al centro de París, donde comenzó a ganarse la vida cantando en la calle y en cafés.
A los 16 años quedó embarazada y tuvo una niña que murió a los dos años, por lo que tuvo que prostituirse para pagar el entierro.
En 1935, a los 20 años de edad, la descubrió Louis Leplée, propietario de uno de los cabaret más elegantes de París, el Gerny’s. Fue quien la bautizó con el nombre de “El Pequeño Gorrión de París”.
La potencia de su voz y su expresivo estilo la situaron en la fama en la capital, y posteriormente a nivel nacional para terminar siendo la más aplaudida y solicitada de su país en todo el mundo. Cada canción suya es un fragmento de su propia vida en las calles de París.
Protagonizó películas, comedias y operetas. Realizó su primera gira por el resto de Europa, Latinoamérica y Estados Unido. Fue la que más discos vendió en su época.
Sus relaciones sentimentales marcaron época en la farándula francesa, ya que amó a hombres como Charles Aznavour, Ives Montand y Jaques Pills, con quien llegó a casarse.
INGERÍA ALCOHOL Y PASTILLAS
En 1948, coincidió con el boxeador marroquí Marcel Cerdan en Nueva York, entre ellos surgió una hermosa historia de amor. Aquella pasión duró un año, ya que el púgil murió en un accidente de aviación.
Aunque la cantante nunca disimuló su debilidad por la bebida, tras la irreparable pérdida del hombre que amaba, se entregó más al alcohol y las pastillas para dormir.
La vida le volvió a sonreír a los 47 años, conoció al cantante griego Theo Lambukas, de 26 años, y que ella rebautizó como “Theo Sarapo” que en griego quiere decir “te amo”. Se casaron aquel mismo año.
Edith Piaf padeció una larga agonía, que finalizó el 11 de octubre de 1963. Su cadáver fue expuesto durante dos días, y frente a él desfilaron cientos de miles de personas de condición humilde para presentarle sus respetos llegando a romper las barreras y cordones policiales.
No faltaron las prostitutas de París, así como los “clochards” y los vagabundos, un mundo que solía frecuentar la artista aún siendo la máxima estrella de la canción francesa. Fue enterrada el 14 de octubre.

|