Derroche folclórico en el Torovenado
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En una de las fiestas más llamativas de los masayas no se salvó ni “la juez del señor Alemán” |
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Muestra del folclor masayés con su tradicional baile del Gran Torovenado.
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Miguel Flores/Corresponsal departamentos@laprensa.com.ni
MASAYA.- Desde hace 29 años Bosco Canales, originario de Monimbó y el personaje más famoso del Gran Torovenado, baila en la fiesta popular y lo hace por la fe que le tiene a su patrono San Jerónimo.
“Bailo desde hace 29 años para mantener nuestras costumbres y tradiciones, además, es una forma de mofarse de nuestra situación y protestar ante la crisis que se vive en el país”, justifica Canales, quien representa a la tradicional vendedora de los mercados.
El Torovenado es una danza festiva popular, de tipo satírico, en que la mayoría representa, imita y ridiculiza la situación que vive el país, pero el motivo no sólo es mofarse de la crisis nacional, sino que aprovechan y mantienen la tradición e idiosincrasia de Masaya.
COMBINACIÓN DE FUERZA Y ASTUCIA
“La fiesta del Torovenado es parte del sincretismo mítico-religioso, compuesto por dos símbolos, el toro y el venado. El toro simboliza dominación, fuerza e imposición, y el venado significa la libertad, astucia y agilidad”, explicó Eliseo Ramírez, director de la Casa de Cultura Alejandro Vega Matus.
Desde las diez de la mañana cientos de masayas y bailantes disfrazados salieron a alegrar las calles con el tradicional Torovenado, representando satíricamente los diferentes estratos sociales: comerciantes de los mercados, personalidades políticas, religiosas y populares, recreados en tonos de burla y comedia.
Carrozas y carretones halados por caballos elegantemente adornados alegraron la gran tarde de ayer, cuando el Torovenado anduvo por las principales calles de la ciudad burlándose de todo mundo, sin quedarse nadie fuera.
SÁTIRA Y BURLA PARA MÉNDEZ
Hasta la juez Juana Méndez fue objeto de sátira y burla, una masayés personificó las acciones y el “supuesto actuar de la juez”, disfrazada con una máscara típica, una cotona azul, dólares en la bolsa y una pancarta alusiva a que ella era la juez de Arnoldo Alemán.
Así por más de seis horas transcurrió la burla de los masayas, quienes de forma humorística se mofaron de la crisis que se atraviesa en el país en todas sus expresiones.

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