LUNES 27 DE OCTUBRE DEL 2003 / EDICION No. 23254 / ACTUALIZADA 01:00 am





EL HUMOR DE




Arnoldistas purgan a Montealegre

Foto  
. Aplanadora garantiza que el Comité Ejecutivo Nacional quede integrado únicamente por incondicionales de Arnoldo Alemán

El diputado Alfonso Ortega Urbina levanta su tarjeta amarilla, en un intento por detener la elección de los 18 nuevos miembros del CEN del PLC.

 

Luis Felipe Palacios
felipe.palacios@laprensa.com.ni

El líder liberal Eduardo Montealegre fue destituido oficialmente ayer de su cargo como tercer vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), durante la “gran convención” de ese partido, donde los convencionales le impidieron elegirse esta vez como segundo vicepresidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), en competencia con el diputado Luis Benavides.

En una agitada sesión extraordinaria efectuada la mañana de ayer en la sede del PLC, ubicada en el barrio Las Palmas de Managua, para elegir a sus nuevas autoridades a solicitud del ex Presidente y reo Arnoldo Alemán, se impuso el voto público en la elección, que implicó una aplanadora de la línea dura que simpatiza con Alemán.

Montealegre, un potencial candidato presidencial para las elecciones del 2006 y crítico de la conducción familiar en el PLC, obtuvo un poco más de 50 votos de 504 convencionales presentes, al no conseguir que se impusiera el voto secreto en la elección.

“Soy liberal y el hecho de que haya perdido una pequeña batalla, no quiere decir que no voy a trabajar por el liberalismo”, reaccionó el también Ministro de Hacienda y Crédito Público, al conocer el resultado desfavorable.

“Voy a comenzar, ahora que tenga un poco más de tiempo cuando Nicaragua llegue al punto de culminación de la HIPC, a visitar a las bases, tratar de hablar con la gente. Falta mucho tiempo para otras decisiones más fundamentales en el partido”, advirtió.


LO CENSURAN

No obstante, Montealegre se quejó porque en la “gran convención” la comisión electoral del PLC, presidida por José Marenco Cardenal, un incondicional de Alemán, no le permitió tomar la palabra para dirigirse a sus correligionarios.

“Quería decirles a los convencionales que el PLC está en un proceso de transición, que tenemos que pasar de un régimen necesario que se hizo a través de una persona, que es el doctor Alemán, hacia una transición, hacia una institucionalización, porque los partidos que no se institucionalizan tienden a desaparecer”, observó.

Y señaló que le llamó poderosamente la atención que la lista del nuevo CEN “es la misma que sale publicada hoy (ayer) en LA PRENSA, lo que obviamente indica por qué no hubo la oportunidad de poderme expresar a los convencionales”.

Evitó responder si los nuevos miembros del CEN obedecen a los lineamientos de Alemán, quien el mes pasado llamó a convención para quitar “los alacranes de la camisa en el PLC”, después de “leer y releer” en LA PRENSA una entrevista que brindara el ex secretario nacional, René Herrera, donde revelaba la crisis de conducción en esa organización política.


LA DEFENSA ARNOLDISTA

En tanto, Marenco Cardenal defendió su negativa de brindarle la palabra a Montealegre, porque “no estaba en agenda darle la palabra a ningún candidato. La agenda se respeta y mi posición como presidente de la comisión electoral es de hacerla respetar, cumplir con los estatutos”.

Pero la diputada María Dolores Alemán, hija de Alemán y secretaria de la Mujer, fue más clara: “Aquí no hay privilegios para nadie. Eduardo Montealegre es un correligionario más, que no acató la disposición del partido de irse a oposición y tampoco quiso renunciar a su cargo ministerial”.

El vicepresidente José Rizo, quien asistió como invitado al evento, comentó que se le debió haber permitido la intervención a Montealegre, a quien felicitó por continuar dentro del partido, pese a ser purgado del comité ejecutivo nacional del PLC.


UNA GOLONDRINA NO HACE VERANO

El diputado Alfonso Ortega Urbina fue el primer convencional del PLC en retirarse de la “gran convención”, luego de ver que se imponía la interrupción del comité ejecutivo nacional y el voto público para elegir a las nuevas autoridades. También se retiró temprano por tener un compromiso con un “diplomático extranjero”.

Ortega Urbina levantó la tarjeta amarilla, que simbolizaba estar en contra de una nueva elección del CEN, porque a su juicio “todos” —incluyendo Montealegre— estaban haciendo bien su papel.

“Tengo un gran concepto del ministro Montealegre. Ha hecho una gran labor como ministro, hizo una buena labor como canciller, de manera que lo considero un magnífico ciudadano que ha prestado todo su contingente a favor de los intereses de Nicaragua, de manera que no tengo razón de desconsiderarlo para cualquier puesto de importancia, aunque tampoco quito mérito a cualquier otro contendiente que quiera cargos”, manifestó.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Nicaragua intensifica cabildeo en recta final

Presupuesto, entre la necesidad y la condenación

Más de 300 nicas en la calle tras incendio en San José

Arnoldistas purgan a Montealegre

Cirugías gratuitas para niños con extraña deformación

Infancia truncada por trabajo pesado

Incineran a ballena de Aserradores

Cumbre Centroamericana de Fiscales en Nicaragua

Los reos anónimos de La Modelo viven entre la soledad y la esperanza

Francés Barone trae turismo al Cerro Negro

Pelean ganancias de Enitel

Hoy arranca Grupo Consultivo en Managua

Procurador Fiallos explota contra fallos “infames”

Viene contraataque en caso Nemagón

 





Aeropuerto Internacional