Carlos Mesa bajo presión cocalera
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El presidente de Bolivia está en una encrucijada, por un lado recibe fuertes presiones para permitir el cultivo de coca, y por el otro Estados Unidos advierte que debe frenarse.
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AP
LA PAZ.- El Gobierno de Carlos Mesa enfrenta iguales o mayores presiones que su depuesto predecesor frente a las exigencias para permitir el cultivo de la coca y las advertencias de Estados Unidos para frenarlo.
Hasta Mesa no había logrado aún designar a los prefectos (gobernadores) de La Paz y Cochabamba, los dos departamentos donde se cultiva la hoja de coca, base de la cocaína.
En La Paz no encuentra a un reemplazante del prefecto que sirvió en el Gobierno del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, quien renunció el 17 de octubre luego de violentas protestas populares contra un proyecto de exportación de gas.
El prefecto Mateo Laura fue vetado por los cocaleros de la región de Los Yungas, vinculados al Movimiento al Socialismo (MAS).
Los legisladores del MAS advirtieron que estarán vigilantes. “Estaremos pendientes y cuidadosos de lo que hagan a favor de los intereses nacionales... las organizaciones otra vez se encargarán de criticar y sancionar”, dijo el legislador Luis Aguilar.
El MAS también urgió a Mesa a retomar el diálogo sobre la coca iniciado en el anterior Gobierno, pero suspendido por su líder, el diputado Evo Morales, que exige que previo a cualquier acuerdo, el Gobierno debe suspender el plan de erradicación forzosa de coca, iniciado en 1998.
El nuevo Ministro de Gobierno, Alfonso Ferrufino, manifestó su disposición a modificar la Ley Antidroga que establece que en Chapare no se puede sembrar coca y que en Los Yungas sólo se pueden cultivar 12,000. Ambas disposiciones han sido vulneradas.
Pero el viernes, Ferrufino, señaló, en compañía del embajador estadounidense Richard Greenlee, que la ley debe ser cumplida, y que por tanto el plan de erradicación sigue en curso. El acto, cumplido seis días después de la asunción de Mesa, pareció ser un claro mensaje de Estados Unidos al Gobierno y a los cocaleros.
Greenlee habló entonces de “los dos Chapare”, el de la coca y el del desarrollo alternativo, financiado en parte por Estados Unidos.
Horas después, los diputados del MAS, Luis Cutipa y Jorge Ledezma, acusaron a Ferrufino de tener un doble discurso y acusaron a Estados Unidos de mantener su política inflexible contra la coca.
Morales dijo recientemente, en declaraciones a la AP, que el Gobierno debe permitir la ampliación de los cultivos en Chapare —hoy ilegales— para industrializar la planta con fines medicinales e incluso para la producción de golosinas.
El diario La Razón informó que el secretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Róger Noriega, señaló en una audiencia en la Cámara de Representantes que Bolivia podía poner en riesgo la seguridad de Estados Unidos.
En ella, Adolfo Franco, director adjunto de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), dijo que Bolivia forma parte de un grupo de países latinoamericanos que “afrontan problemas de desarrollo que amenazan a la seguridad nacional y la economía de Estados Unidos”, informes periodísticos.
PELIGRO PARA EE.UU.
El diario La Razón informó que el secretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Róger Noriega, señaló en una audiencia en la Cámara de Representantes que Bolivia podía poner en riesgo la seguridad de Estados Unidos.

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