Diriangén “moreteado”
Francisco Jarquín Soto francisco.jarquin@laprensa.com.ni
Los Caciques del Diriangén llegaron al último partido de la cuadrangular de equipos Campeones y Subcampeones de Centroamérica, con la idea de plantársele al Saprissa para sacar un digno resultado, pero lo que hicieron fue casi nada para evitar una goleada 5-0, ante una fanaticada diriambina que esperó más de un club que lució agotado.
Los costarricenses comenzaron a poner las reglas desde los primeros minutos, con la primera anotación.
Fue una jugada al minuto cinco sobre los 16.50, donde Kennett Vargas se filtró antes de recibir un pase y por la falta de marcación, éste se halló solo ante el portero Denis Espinoza y marcó de zurda el primer tanto del Saprissa.
Un minuto después, Diriangén intentó una llegada con Emilio Palacios pero de forma tímida, hizo un disparo antes de llegar a la zona de peligro y la esférica se perdió en el intento.
Saprissa continuó dominando y por ratos daba la impresión que en la cancha sólo estaban los “morados”, mientras los “blanquinegros” se resignaban a verlos jugar, pues las condiciones físicas mermadas por el cansancio de su tercer partido, era evidente.
Al minuto 14 llegó otra jugada clarísima para Saprissa, ahora con Francisco Alfaro, cuando la pelota era rechazada por el defensa Alfonso Martínez en su segundo intento por entrar, esta vez sobre la frontera de anotación. El guardameta Espinoza, que lució indeciso y nervioso, la metió con un cabezazo y anotó el segundo gol.
Los ticos seguían llegando con todo y que estaban jugando con la banca. Esteban Santana, Vargas y Alfaro parecían andar como “perritos” por su casa sobre los tres cuartos de cancha.
Randall Azofeifa puso el 3-0 al minuto 23, mientras Santana veía cómo el palo derecho le paraba el balón en dos jugadas claras.
Vargas marcó su segundo gol al primer minuto del complementario con un golazo de cabeza que provocó una pésima salida de Espinoza. El último tanto fue de Santana al 55, de pierna derecha.
Wilson Muñoz quien llegó en el complementario junto a Gerold Drummonds para darle más “morbo” a la ofensiva, falló un tiro directo que pegó en el paral y dejó pasmado a Espinoza.

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