Encuentran dos ejecutados
Luis Alemán Saballos luisaleman@laprensa.com.ni
Un nicaragüense y un salvadoreño fueron ultimados a balazos en una vivienda ubicada en el Reparto Siuna, del puesto de salud de Bello Amanecer, una cuadra al sur, una cuadra abajo y otra al sur, en el municipio de Ciudad Sandino. Los cadáveres fueron encontrados en avanzado estado de descomposición.
Una de las víctimas fue identificada como Moisés Hyman Bonilla Arellano, originario de Heselan, San Miguel, El Salvador, mientras que el otro cadáver, supuestamente es de un nicaragüense, pero sin identificación, según confirmó el comisionado Marlon Montano, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional.
El hallazgo ocurrió a las 10:00 a.m. de ayer, cuando la señora Francisca Acuña, encargada de la vigilancia y del cuido del jardín de la vivienda, llegó al lugar a buscar el número telefónico del propietario del local, señor Roberto Hernández Gómez, para informarle sobre el pago de unos recibos de agua.
La señora Acuña llegó a la casa, y a través de la cerca, copió el número telefónico que estaba en una pizarra, pero, decidió ingresar a la casa descubriendo un fuerte mal olor y gran cantidad de moscas que revoloteaban en el interior del inmueble.
“Yo pensé que se trataba de un ratón muerto, pero al fijarme a través de las persianas de vidrio, vi un cuerpo soplado que estaba boca arriba”, relató la señora Acuña, quien inmediatamente llamó telefónicamente al propietario de la casa, para informarle sobre el hallazgo.
ESCENA DEL CRIMEN
En el porche de la vivienda había manchas de sangre y huellas de llantas de vehículo, presumiblemente camioneta. También había sangre en una puerta y en una persianas.
A pesar que la Policía impidió el ingreso a la escena del crimen, la señora Acuña relató que había un charco de sangre en una pequeña sala y luego una mancha como si el cadáver hubiera sido arrastrado, con dirección a la cocina, donde estaba uno de los cadáveres boca arriba.
“Parece que ahí fue donde le hicieron el mal”, relató Acuña, esposa de un vigilante de calle, cuyo nombre no fue revelado, pero que no pudo decir nada por ser sordo mudo.
En el patio de la casa, a la entrada por el portón, se puede notar que el monte un poco crecido, está aplastado por las llantas de vehículos con abundante lodo.
VEHÍCULOS SOSPECHOSOS
La señora Acuña, relató que el pasado jueves, cerca de las 02:00 de la madrugada, cuando acompañaba a su marido en la vigilancia de la calle, ella pudo observar que dentro de la vivienda de su patrón, se encontraban tres vehículos, una camioneta de color rojo, otra azul y un carro blanco.
“El otro compañero vigilante dijo que esos hombres parecían sospechosos, luego sonó el pito y después, en la casa ya no había nadie sólo una luz encendida”, relató Acuña.
Esos mismos vehículos fueron visto el día miércoles 22 de octubre por el señor Mauricio Cisneros Velásquez, quien cuida una vivienda ubicada frente a la casa donde fueron encontrados los cadáveres.
“Las camionetas eran azul, blanco y roja y llegaron en el día”, afirmó el señor Cisneros Velásquez.
Mientras, la señora Azucena Gutiérrez, empleada de la casa vecina, relató que ella no escuchó nada, ni disparos, ni ruidos, pero aseguró que un señor había llegado a retirar una camioneta roja que estaba dentro de la vivienda.
ALQUILARON A UN NICA TICO
Hernández Gómez, propietario de la vivienda, relató que la casa fue alquilada el pasado miércoles a Evert Antonio Castillo García, de 33 años, originario de San Juan del Sur.
Castillo García al firmar el contrato de alquiler por un año, entregó la cantidad de 600 dólares, como adelanto.
“Yo no sé quienes son, yo sólo hablé con un hombre que es nica, pero tiene muchísimos años de residir en Costa Rica, sé que de él hay muchas referencias”, dijo Roberto Hernández Gómez, refiriéndose a la persona a quien alquiló su inmueble.
INVESTIGAN MOVIL
La Policía hasta ahora desconoce el móvil del doble asesinato, pero por las características del hecho sangriento, no se descarta que esté vinculado al narcotráfico.

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