Último adiós a Jeffrey
Miguel Flores y Luis Alemán Saballos sucesos@laprensa.com.ni
El niño Jeffrey González Altamirano, de año y medio, fue sepultado ayer. Su cadáver quedó junto al de su hermanito Jimmy, de cuatro años. Ambos descansarán en la misma tumba en el cementerio privado Jardín de Paz, de la ciudad de Masaya.
“Quedaron juntos, para que sigan jugando allá en el Cielo”, comentó en voz baja uno de los muchos amigos de la familia, que participó ayer en el funeral.
Los hermanitos González Altamirano murieron con tres días de diferencia, a consecuencia de las lesiones sufridas en un accidente de tránsito.
La tragedia y el luto que hoy sufre la familia González la causó Miguel Ángel Vílchez, quien conducía ebrio y colisionó con el vehículo de la familia, el pasado viernes sobre el kilómetro ocho Carretera a Masaya, arrebatando la vida de los menores y la felicidad de sus padres.
DESTROZADOS
Jimmy González y Jacqueline Altamirano, padres de los menores fallecidos, estaban destrozados y el impacto causado por la muerte de sus únicos hijos no les permitió poder atender a los amigos y vecinos que ayer los acompañaron en el funeral del pequeño Jeffrey.
En el doloroso momento del despido, el padre de los niños, muy apesarado y con ojos llorosos, pidió a los presentes dieran las últimas palabras de despedida. “Por favor alguien que diga unas palabras para despedir a mis dos hijos”, fueron las palabras del padre adolorido.
Jimmy y Jeffrey, eran los únicos hijos que ambos esposos tenían, el trauma provocado por su pérdida, será irreparable. “Estamos pidiéndoles que se vayan a Guatemala, para que puedan superar este dolor”, afirmó uno de los tíos.
DOLOR Y LÁGRIMAS
En la vivienda de la familia González Altamirano, ubicada en la Villa 10 de Mayo, casa B-38, todo era dolor y lágrimas. Previo al funeral, un grupo de religiosos católicos rogó a Dios por el alma de los dos menores.
Pero sobre todo, rogaron para que los padres y resto de familiares asimilaran la pérdida de sus hijos. Los cantos dedicados a los dos menores, provocaron lágrimas a los presentes.
Doña Diosa Buezo, abuelita paterna de los niños, relató que una hora antes del accidente, ella habló con su nieto Jimmy, sin saber que esa sería la última vez que escucharía su voz.
“Él levantó el teléfono y me dijo ‘abuelita, me cayó la canasta de básquet’, yo creo que estaban jugando”, relató la señora Buezo, que visiblemente acongojada pidió a las autoridades judiciales aplicar todo el peso de la ley al asesino de sus nietos.
Billy González, tío de los menores, también exigió castigo ejemplar para el homicida. “Debe hacerse justicia por la irresponsabilidad, se trata de un ebrio conduciendo un arma, un vehículo se convierte en un arma mortal en manos de un irresponsable”, afirmó González.
ME DEJARON SIN PRIMITOS
“Ese hombre me dejó sin mis primitos, terminó con mi felicidad”, afirmó Mario González Altamirano, primo de los menores fallecidos, quien ayer lloraba al ver el ataúd que contenía los restos de Jeffrey, minutos antes de ser sepultado.
REGALARAN JUGUETES
Gran cantidad de juguetes que pertenecían a Jimmy y Jeffrey aún permanecen en el cuarto de ambos, pero según Elizabeth Altamirano, tía de los niños, serán regalados al Hospital ‘La Mascota’, donde Jeffrey permaneció internado durante tres días.
“Vamos a regalar todos los juguetes al Hospital ‘La Mascota’, también regalaremos toda la ropita”, dijo la señora Altamirano, quien comentó que el último juguete que recibió Jimmy, quien cumplió año el pasado julio, fue un tablero de básquet, deporte que apasionaba al niño.
El sábado pasado, ambos hermanitos participarían en una fiesta de disfraces. Para esa ocasión se vestirían de hawaianos. “Estaban muy entusiasmados con sus disfraces, pero no pudieron estrenarlos, un irresponsable truncó sus vidas”, relató.

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