Desaparece asentamiento
 |
|
 |
Las 500 familias asentadas en terrenos reclamados por el proyecto Montecristi, fueron desalojadas por orden de un juez |
|
|
Ayer fue normal observar vehículos cargados de madera y otros enseres, cuando trasladaban a las familias desalojadas. (LA PRENSA / C. CORTEZ)
|
|
Elízabeth Romero elizabeth.romero@laprensa.com.ni
Mientras las maquinarias recorrían el terreno donde antes fueron levantadas precarias viviendas, muchas personas con escritura en mano se preguntaban ¿quién les devolvería el dinero entregado?
Otras no sabían para dónde ir, porque no tienen familia a quién recurrir. En total son más de 500 familias las desalojadas entre el lunes y martes.
Esta vez no hubo resistencia. La mayoría se había dirigido junto a sus líderes a gestionar ante los tribunales de justicia, les resuelvan sobre un recurso de amparo introducido la semana pasada.
Una de estas familias es la de Ángela María García Fajardo, de 24 años, quien bajo un inclemente sol buscaba cómo proteger a su pequeño niño, nacido apenas hace 25 días.
Hace nueve meses, García viajó con su familia desde Jinotega a Managua, con la esperanza de sobrevivir y de poseer una casita donde habitar.
“Nos asignaron esas tierras”, recordó la mujer mientras desesperanzada, señalaba que con todo y sus pocos enseres permanecerá a orilla de la carretera, a la entrada del asentamiento, porque no tiene a dónde ir.
En Jinotega García alquilaba. Y en el asentamiento, en su casita de ripios de madera y zinc, se ganaba el pan de cada día, palmeando tortillas y vendiendo frijoles cocidos. Ahora, no sabe cómo sobrevivirá con sus cuatro hijos.
Las familias fueron desalojadas porque los terrenos ubicados frente a la Fuerza Aérea son reclamados por Desarrolladora Integral S.A. (Desinsa), que impulsa el proyecto habitacional Montecristi.
Sin embargo, muchas personas como María Mercedes Obando Cano recorrían los predios con su escritura en mano, en busca de una persona que le explique qué pasará con su dinero invertido.
La mujer realizó la transacción con Marvin Antonio Romero Cuadra, conocido con el apodo de “Managua”, ante el notario José Luis Cardoza, quien le vendió el lote donde ella levantó su casita para que la habitara su hijo Saúl Antonio Ordóñez Morales.
El terreno le costó 10 mil córdobas y la rústica casa un poco más de 10 mil, en total invirtió más de 20 mil córdobas que logró reunir con la venta de unas vaquitas y el resto haciendo préstamos. Aún debe 2,000 córdobas.
La familia hizo el sacrificio porque les resultaba un lugar accesible, sobre todo porque su hijo trabaja en la Zona Franca.
Pero ahora deberán ir a posar donde una hija suya que habita en Laureles Norte. Aunque la mujer conserva la esperanza de que obtendrán una respuesta a la demanda de devolución del dinero.
Para otras como Cándida Soza Calderón, de 67 años, esas tierras representaban la reivindicación a sus viejas demandas, como ex miembro de la Resistencia Nicaragüense, en cuyas filas combatiendo al régimen sandinista durante la década de los 80 perdió a dos de sus hijos, su marido y dos hermanos.
Además, la revolución sandinista representó para ella la pérdida de todo lo material que poseía. Una finca de más de 3,500 manzanas de tierra, la que según aseguró perdió todo lo que poseía luchando para que se la devolvieran.
Ahora Soza no tiene nada, una silla es todo el inmueble que recuperó y otro predio donde se fue asentar en las cercanías de Sabana Grande, en cobro de una deuda no pagada.
La presencia policial en los terrenos evitó que ayer se registraran hechos violentos como los ocurridos el lunes, pese a que las familias habían anunciado regresar a sus tierras a cualquier costo.
RECLAMAN TIERRAS
Las familias desalojadas alegan que las tierras les pertenecen, pues según la directiva que promovió la asignación de las mismas, éstas fueron otorgadas hace cinco años por el Instituto de Reforma Agraria.
Los habitantes del proyecto Montecristi aseguran que cuando compraron sus viviendas, adquirieron esos terrenos como áreas verdes.
Ayer, los directivos gestionaban ante diferentes instituciones estatales la devolución de las tierras.

|