La mutiló porque no le dio comida
 |
|
 |
La víctima sólo tenía dos meses de convivir con el agresor |
|
|
Alba Albertina Herrera Palacios al salir de la operación ayer. (LA PRENSA/S. GONZÁLEZ)
|
|
Silvia González Siles CORRESPONSAL/JINOTEGA nacionales@laprensa.com.ni
Alba Albertina Herrera Palacios, de 26 años, se quedó sin sus manos en un abrir y cerrar de ojos, porque su cónyuge Tomás Meza Gutiérrez se las cortó a machetazos, cuando le pidió de comer y ella no tuvo qué darle.
El crimen ocurrió en la comarca San Pedro de Kininowas, municipio de Wiwillí, y la mujer también resultó con heridas en el cuello y la cabeza.
El domingo, Alba estaba en su casa, donde vive con su padre y cinco hijos, cuando llegó su cónyuge –con el que apenas tenía dos meses de convivir– exigiendo comida, pero al no encontrar le descargó los machetazos, dijo Miguel Herrera Chavarría, padre de la víctima.
“Yo me encontraba en la capilla evangélica, cuando una de las niñas llegó a comunicarme que su madre estaba muerta y que la había matado ese desgraciado... Cuando llegué la miré tirada en el suelo, sin sus dos manos y la cabeza casi guindando, pedí ayuda y la trasladé hasta el lunes al hospital, por lo retirado del lugar”, narró Miguel.
Dijo que Tomás le daba mala vida a su hija. “En varias ocasiones la agarraba del pelo y la golpeaba, y una vez le gritó que con ella serían tres a las que mataría. El domingo que ella fue a la capilla, la llegó a traer del pelo y al llegar a la casa afiló la cutacha y ahí no más la macheteó”, afirmó.
Alba Albertina se recupera en el Hospital Victoria Mota, de Jinotega. Además de perder sus dos manos, la campesina recibió tres machetazos en la garganta y dos en la cabeza. El victimario está prófugo.

|