Pionera en acuicultura
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Agnes Saborío. |
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Hilda Rosa Maradiaga
hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
Fue una de las pioneras de la actividad acuícola en Nicaragua y lleva más de 20 años entregada a esa labor.
Agnes Saborío Coze, inició su primer día de trabajo con mucho entusiasmo. Tenía sólo 17 años, y era ayudante de un laboratorio en la Universidad Centroamericana (UCA).
La vida la llevó por distintos lugares, trabajó para esta universidad en diferentes periodos, y en el último, que consta ya de cinco años, funge como Directora del Centro de Investigación de Ecosistemas Acuáticos (CIDEA – UCA).
Aunque en Nicaragua no habían muchas ofertas, ella se empeñó en estudiar una carrera vinculada a la ciencia y la naturaleza. Quería trabajar con agua y en algo productivo para el país. Pensó en la Acuicultura y a mucha gente le pareció una idea rara, quizás hasta descabellada
Actualmente, la acuicultura es una actividad con éxito en el país. “Hoy en día se exportan miles de dólares en camarón de cultivo” y ella fue una de las pioneras en esta rama. Fue la directora de la primera dirección de acuicultura que tuvo el gobierno y “sigo creyendo firmemente que es una actividad que Nicaragua puede ejercer para mejorar su economía”, dice.
¿Hay muchas mujeres en este trabajo?
En el campo no hay muchas mujeres, pero sí las hay. Al inicio hubo más mujeres que ahora. En el campo gerencial de las grandes camaroneras básicamente son hombres, pero la industria camaronera o acuícola tiene otras actividades como los laboratorios y hay mujeres involucradas.
¿Qué ha sido lo más difícil?
Más que difícil ha sido un proceso lento. Como todo trabajo o idea nueva, hay que convencer a la gente, a los productores de que hay otra actividad, convencer a las autoridades de gobierno de que es una actividad que podría significar algo para el país. Pero cada vez se conoce más y hay más gente interesada.
¿Y cómo actividad?
Es una actividad donde hay que ir al campo, donde están ubicadas las granjas camaroneras, son sitios inhóspitos, lugares lejanos, de condiciones no muy buenas.
¿Es difícil para una mujer?
Sí. Es difícil en cuanto hay que viajar mucho fuera de Managua. Significa salir a las cuatro de la mañana, regresar a las diez de la noche: sucia, asoleada, y muchas veces se dificulta si no hay mucha comprensión en la familia. Creo que no es un trabajo para todo el mundo.
¿Le gusta mucho ir al campo?
A mí sí. Depende de las épocas y de mis trabajos. Voy con regularidad, una vez a la semana más o menos. Básicamente mi trabajo ahora es conseguir proyectos, conseguir fondos para seguir trabajando y tenemos investigaciones.
¿Qué prefiere: el campo o la oficina?
Hace algún tiempo prefería mucho el trabajo del campo. Hoy me gusta combinar, siento que el trabajo de oficina también es necesario para conseguir y negociar proyectos. Si trabajara solo en el campo no lograra hacer todo lo que hacemos, pero tampoco podríamos trabajar solo en la oficina porque uno se desvincula de la realidad.
¿Cuánto tiempo le dedica a su trabajo?
Trabajo diez horas al día más o menos. Es un trabajo que demanda mucho tiempo. Hay que viajar, a veces uno regresa noche, las cosechas son de noche, muchas veces hay que quedarse en el campo. 
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