Conmoción en sepelio
Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÒN
En San Jacinto, municipio de Telica, en León, fue sepultado la mañana de ayer jueves Noelvin Donaire Martínez, de 14 años, asesinado de un balazo en el cuello, el lunes por la noche en Barrio México, Costa Rica.
Sus familiares temen por la seguridad de la madre y hermanos de la víctima, tras un supuesto anónimo recibido durante la vela en aquel país, en el que sugieren a Aída Martínez, abandonar el lugar con sus hijos.
Aparentemente, la carta fue entregada al padrastro del menor Arcenio Cruz Lanzas, por un hombre no identificado. La carta sería entregada por Cruz al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que realiza la investigación.
Hasta anoche, la familia en Nicaragua desconocía los avances de las investigaciones de la OIJ, que supuestamente dejó en libertad, por ser menor de edad, a una joven sospechosa de haber identificado al menor frente a sus victimarios
El féretro, con el cuerpo del niño ingresó el miércoles por Peñas Blancas acompañado de su hermana Belkis y su tía Flavia, quienes fueron recibidos por el papá de la víctima Horacio Donaire y sus tíos Byron y Marcelo Martínez Carrasco.
La madre del menor, Aída Martínez Carrasco, no pudo acompañarlo por su avanzado estado de embarazo.
Belkis, de 20 años, narró cómo —según testigos— ocurrió el asesinato en vía pública, cuando el adolescente que regresaba de una pulpería, acompañado de dos jóvenes, fue interceptado por sus victimarios, que después de dispararle huyeron en un carro, abandonado posteriormente en un lugar no precisado por la joven.
Asegura que se llevan bien con los vecinos y que su familia no tiene conflictos en el barrio, donde viven ticos y nicas.
Deseos de volver
Noelvin Donaire Martínez cumpliría en octubre un año de haberse ido de San Jacinto para Costa Rica, y aparentemente tenía deseos de regresar a su comarca.
Así lo expresó su abuelita doña Lilliam Carrero, que asegura que hace dos meses el muchachito le escribió pidiéndole lo mandara a traer.
“Mi compañero le envió dos cartas a la mamá del niño, pero quien contestó fue Arcenio, diciendo que el niño no se quería venir”, dice la abuela no convencida.
Una carta de despedida
El viernes anterior a la tragedia, la abuela del niño habría enviado a su hija y nietos unas güirilas y el lunes fatídico recibió carta de la familia, en la que decía que todos estaban bien, sin sospechar que por la noche el pequeño perdería la vida de forma violenta.
Un joven callado
Primos y amigos de Noelvin lo recuerdan como un muchacho callado, pero amistoso y bien portado.
Sus primos Fabricio Ricardo, de 13 años y Marden de15, recuerdan cuando se despidieron de Noelvin hace un año.
“Cuando se fue, iba alegre porque iba a Costa Rica”, asegura Fabricio, que recuerda las cartas de su primo, que dejó pendiente la escuela primaria en San Jacinto, para buscar con su familia, un mejor porvenir en Costa Rica.
En la comarca San Jacinto, en el kilómetro 117, la comunidad está conmovida. Familiares y amigos, llegados de las fincas cercanas y ex compañeros de escuela firman el libro de condolencias y dan el último adiós a Noelvin.

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