Biotecnología vegetal avanza a pasos lentos
 |
|
 |
Experto asegura que es una alternativa para salvar el agro y elevar niveles de producción |
|
|
La experimentación y análisis con la biotecnología está empezando a ubicarse como un recurso para mejorar los rendimientos productivos, sin embargo esta actividad cuenta con muchos detractores.
|
|
Lucía Vargas C. luciavar@ibw.com.ni
Nicaragua está avanzando poco a poco en la biotecnología, contando con un equipo de investigadores que desde hace cinco años buscan soluciones a los problemas patógenos en el agro, tratan de mejorar los niveles de nutrición en la población y analizan la genética de los nicaragüenses.
Iván Marín Argüello, investigador del Centro Molecular de la Universidad Centroamericana (UCA), dijo que en el caso agrícola, la biotecnología se está utilizando para diagnosticar enfermedades en los productos agrícolas, pero aún no se realizan estudios que conlleven a la elaboración de transgénicos.
Indicó que probablemente con las nuevas relaciones comerciales generadas por el Tratado de Libre Comercio que negocian Centroamérica y Estados Unidos (Cafta) y los enlaces aduaneros, se contemple la posibilidad de importar semillas transgénicas de otro país, por lo que es necesario que estos procesos se lleven a cabo con transparencia para que sean aplicados con eficiencia en el campo.
Problemas que enfrentan
Según Marín, el país tiene muchas limitaciones para aplicar la biotecnología vegetal, partiendo de los serios problemas ambientales y socioeconómicos que ejercen una gran presión sobre el medio ambiente y los recursos naturales.
Indicó que aunque la gente sigue expandiendo sus cultivos; Nicaragua siempre presenta niveles bajos de rendimiento en cuanto a producción de granos en la región centroamericana. Sin embargo, la biotecnología podría dar los beneficios para que con las mismas áreas sembradas se logre producir más.
Consideró que la situación se torna alarmante al tomar en cuenta que para el año 2015 se cree que habrá un crecimiento poblacional del 43 por ciento mientras que los niveles de producción serán los mismos.
“La solución estará en manos de la biotecnología pues le facilita al productor que las mismas áreas rindan más, además le ayuda a eliminar plaguicidas”, señaló.
Beneficia la salud
El experto también mencionó las propiedades que posee la biotecnología en el campo de la salud.
Explicó que en países altamente pobres donde la población infantil enfrenta problemas serios de desnutrición, con esta tecnología se puede enriquecer los alimentos con proteínas y nutrientes.
Dijo que hay experiencias donde no hay grandes trasnacionales detrás de esta tecnología como se ha hecho creer, para lo cual citó a un sacerdote jesuita que trabaja con mujeres pobres en la India, creando mejores rendimientos para beneficiar el desarrollo social de su comunidad.
En el caso de Nicaragua, dijo que hay que ver cómo se usa y que se quiere lograr, para no convertir al país en simples industrias maquiladoras. “El reto es generar ciencia y conocimientos, para poner esta tecnología a disposición del campesino, dado que él es el mayor beneficiario”.
Marín dijo que Honduras y Costa Rica también están desarrollando la biotecnología agrícola, con cultivos transgénicos.
Explicó que Nicaragua por su conexión fronteriza con este país, cuyas áreas no son controladas, puede darse una introducción ilegal de este tipo de cultivos. “Lo mejor es estar preparados con diagnósticos para caracterizar los cultivos, no porque vayan a causar daño a la salud, sino para conocer mejor, controlar y tener un inventario de lo que puede estar pasando”.
Costosa
El especialista Iván Marín explicó que la biotecnología es sumamente costosa cuando se mantiene en niveles de investigación de laboratorio, ya que los reactivos y equipos son caros, pero dijo que el campesino no necesita ir a la universidad para aprender a usarla, pues el producto final es la semilla y los productores son expertos en el uso de éstas.
Dijo que lo único es hacer un buen manejo de los cultivos, y estar conscientes de que no se expandan a otras áreas que puedan ser sensibles a un proceso de contaminación, pues las áreas sembradas deben estar aisladas por medidas de bioseguridad, usarlas con responsabilidad y con visión de nación.
Señaló que los tres grandes grupos que juegan un papel fundamental son las instituciones que investigan, el Estado y el productor que se beneficiará.
Indicó que para aplicar esta tecnología sólo se necesita que el campesino plantee el problema para que los académicos generen la tecnología puntual al problema de Nicaragua y ellos la utilicen.
Consideró que dentro de tres años el campesino nicaragüense podrá estar aplicando la biotecnología en sus cultivos, pese a que llevan cinco años tratando de impulsarla, pero esto se debe a que hay serias limitaciones de presupuesto.

|