Repatriado cadáver de menor asesinado
Elí Josué Bravo Cano Corresponsal/COSTA RICA sucesos@laprensa.com.ni
SAN JOSÉ.- Una bala que le atravesó la garganta lo silenció para siempre, de igual forma truncó sus sueño de ser artista cristiano, idea que cultivaba desde niño. El balón no rodará más y las redes ya no temblarán después de un disparo que mató a Noelvin Donaire Martínez, asesinado la noche del lunes por tres desconocidos.
El temor, la incertidumbre, la indignación, la nostalgia y el llanto se entrelazan para conjugar el dolor que ha quedado entre sus familiares una vez que el cadáver ha partido hacia su natal San Jacinto, León.
Cuenta su padrastro, Arsenio Cruz, que el sufrimiento familiar por el crimen de un niño inocente como lo era Noelvin es tan grande que palabras faltan para describirlo, por eso claman justicia.
“Sabemos que lo mataron después que venía de comprar el pan, pero hasta el momento... no sé, parece que era una equivocación, pero es realmente el OIJ (Organismo de Investigación Judicial) el que dirá por qué lo mataron”.
Y es que los familiares consideraban al menor como un hijo ejemplar. Su única pasión era la música de corte cristiana, aunque en su casa no practican ninguna religión. Siempre soñó con tener su guitarra para acompañar su canto.
“Él siempre me pidió una guitarra, pero por las dificultades económicas no se la había podido comprar”, se lamentó el padrastro.
Otro pasatiempos favorito de Noelvin era el fútbol, que practicaba los fines de semana en el parque La Sabana de San José, en compañía de sus familiares.
“Parece que era amante también de los deportes porque el ciclismo le gustaba. Pasaba mucho tiempo en bicicleta”, dijo la madre, Aída Martínez.
El cadáver de Noelvin salió de San José a las cuatro de la madrugada hacia San Jacinto en León. Inicialmente la familia había decidido sepultarlo en Costa Rica, debido a que no poseían los suficientes recursos para el traslado y además que la madre está a punto de dar a luz y temía no poder ingresar nuevamente a este país.
Para su repatriación colaboraron los vecinos con ayuda económica y el Consulado de Nicaragua en Costa Rica con las gestiones de carácter legal y con el transporte hasta Peñas Blancas. Viajaron junto al cadáver una hermana y una tía que vino desde San Jacinto.
Ayer tarde el OIJ dijo que en este caso no hay sospechosos, mucho menos detenidos. La versión que toma fuerza es que el leonés fue asesinado por equivocación.
Una menor que fue detenida como sospechosa de haber ordenado el disparo, fue puesta en libertad luego de tomársele declaraciones.
Con Noelvin, en Costa Rica ya suman trece los menores que asesinados violentamente, cinco de ellos eran nicaragüenses.

|