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SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 4 DE OCTUBRE DE 2003
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Cuando las veo pasar

Daisy Zamora

Cuando las veo pasar alguna vez me digo: qué sentirán
ellas, las que decidieron ser perfectas conservar a toda costa
sus matrimonios no importa cómo les haya resultado el marido
(parrandero, mujeriego, jugador, pendenciero,
gritón, violento, penqueador, lunático, raro, algo anormal,
neurótico, temático, de plano insoportable,
dundeco, mortalmente aburrido, bruto, insensible, desaseado,
ególatra, ambicioso, desleal, politiquero, ladrón, traidor, mentiroso,
violador de las hijas, verdugo de los hijos, emperador de la casa,
tirano en todas partes) pero ellas se aguantaron
y sólo Dios que está allá arriba sabe lo que sufrieron.

Cuando las veo pasar tan dignas y envejecidas
los hijos y las hijas ya se han ido en la casa sólo ellas han quedado
con ese hombre que alguna vez quisieron (tal vez ya se calmó,
no bebe apenas, habla, se mantiene sentado frente al televisor,
anda en chancletas, bosteza, se duerme, ronca, se levanta temprano,
está achacoso, cegato, inofensivo, casi niño) me pregunto:

¿Se atreverán a imaginarse viudas, a soñar alguna noche que son libres
y que vuelven por fin sin culpas a la vida?



Declaración inútil

¿Para qué ansiaste tanto de la vida, corazón,
si todo estaba dispuesto
desde antes de que nacieras, concebida mujer?

¿Por qué tanto afanarte y tanto latir en vano
por un mundo que no te pertenece?

¿Para qué tu palabra que la borran los críticos
empotrados en pétreos testículos inmemoriales?

¿De dónde te nacen, corazón, las malditas ganas
de no callar jamás, y atreverte a cruzar
los límites de todo lo innombrable?



Acción de gracias

¡Cuando te agradezco Diosa,
que no me abandonés completamente!

Aunque seas reticente, aunque apenas
vislumbre o imagine tu rostro
ciega como estoy por tu esplendor,
no dejas de bendecirme con algo de tu gracia.

Migajas que sean, pero tuyas,
para mí son más valiosas
que todas las riquezas, poderíos y fama
que tanto ambicionan los mortales.  
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Cuando las veo pasar


Un niño pequeño