Reportaje especial
El Sida madura en Nicaragua
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La Fundación Xochiquetzal cree que hay más de 50 mil nicaragüenses infectados que ignoran su enfermedad, pero la Organización Panamericana de la Salud (OPS) duda que la propagación del Sida sea tan grave en este país. El Ministerio de Salud estima que hay unos siete mil casos ignorados, aparte de los más de mil registrados de forma oficial. |
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El Ministro de Salud, José Antonio Alvarado y Allan Hruska, Director Ejecutivo de NicaSalud, firman el convenio de cooperación con representantes del organismo suizo Fondo Global, por un monto de 10 millones 399 mil 709 dólares para los próximos cinco años.
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Roberto Pérez Solís roberto.perez@laprensa.com.ni
Apareció un año antes que el huracán Juana azotara la Costa Caribe. En las montañas de Nicaragua, miles de jóvenes se enfrentaban en una batalla militar, unos en las filas del Ejército sandinista y otros con la llamada contrarrevolución. En el año 1987 por primera vez las autoridades sanitarias del país anunciaron, sin mucha bulla, la aparición del primer caso de Sida.
La llegada de esta enfermedad mortal, aparecida en Estados Unidos a inicios de los años ochenta y donde ya había ocasionado miles de muertes sin respetar sexo, edad, ni religión, impactó pero luego pasó desapercibida.
En Centroamérica se conocía que el Sida había llegado a países como Honduras y El Salvador en el año 1983. También que había infectado y ocasionado la muerte de muchos ciudadanos, pero en menor escala. La guerra continuaba y en ella se centraban casi todas las preocupaciones de los nicaragüenses.
Han pasado 16 años desde que se supo de esta enfermedad en el país y un poco más de 20 años en el ámbito mundial. En América del Norte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1.2 millones de habitantes conviven con el virus del Sida y sólo este año unos 18 mil habitantes han muerto por causa de la enfermedad.
Mientras, en la región centroamericana, países como Honduras suman más de 20 mil infectados y las cifras de fallecimientos son altas.
SUBREGISTRO SIGNIFICATIVO
Después de todo este tiempo, Nicaragua pareciera estar en una posición ventajosa respecto al resto de países del área. El Departamento de Vigilancia Epidemiológica del Ministerio de Salud (Minsa) registra mil 167 casos hasta el tercer trimestre de este año, con 269 personas fallecidas.
¿Esta es la verdadera cara del Sida en el país? ¿Será que las cifras de personas con el virus no superan los mil 500 casos? La respuesta a éstas y otras preguntas similares es: no. Especialistas en el tema del Sida coinciden que existe un enorme subregistro de personas contagiadas, o que portan el virus y todavía no se dan cuenta, porque la falta de síntomas de la enfermedad no les permite sospechar que la poseen. Indican que cualquier persona que veamos en la calle, puede ser parte de este subregistro.
Cruz María García es coordinadora de educación de la Fundación Xochiquetzal. Ésta brinda atención sicológica y tratamiento médico a 51 pacientes (40 hombres y 11 mujeres) enfermos de Sida. Para García, la cantidad de personas contagiadas por el virus pudiera superar fácilmente los 40 mil casos; y sin mostrar asombro, dice que basa esta afirmación tomando en cuenta algunos parámetros dictados por la OMS en años anteriores.
“Para que Nicaragua saque un dato real, más exacto, se tiene que multiplicar el número de casos registrados por 50. Entonces estaríamos hablando de 58 mil 350 personas que estamos siendo portadoras y que no lo sabemos. Estas mil 167 personas son las que se han hecho exámenes y han salido positivo, si nosotros le quitamos esa cantidad las cifras andarían por 57 mil 183 personas que no saben que son portadoras”, explicó.
Es por esta situación que Xochiquetzal, en los programas educativos que desarrolla en gran parte del territorio nacional, llama a los jóvenes, que son la mayoría de personas afectadas, a realizarse exámenes clínicos para saber si portan o no el virus.
“Hay un miedo en los jóvenes a no hacerse la prueba y radica en la discriminación que pasa de generación en generación. En la fundación les aclaramos que al hacerse la prueba y salen positivo, no significa que nos vamos a morir. Si salen positivo, les decimos que aprendan a cuidarse porque pueden concluir cualquier proyecto de vida que tengan planeado”, indicó.
SIDA ACECHA CADA VEZ MÁS
“Diría que estamos en un instante en Nicaragua donde la epidemia está empezando a mostrar signos de madurez”, relata el represente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Patricio Rojas. A pesar de hacer esta afirmación, considera que el subregistro al que hace referencia la educadora de Xochiquetzal, está fuera de toda lógica.
Indica que ese cálculo al que hace referencia Cruz María, organismos como la OMS y Onusida, lo ponían en práctica hace unos años, pero ahora esta casi descartado. Según él, los números de casos no registrados en el país fácilmente sobrepasan los dos mil.
“Yo, francamente, no creo en 50 mil personas (infectadas) aunque en salud pública, lamentablemente, casi todo es posible. Diría que estamos hablando de varios miles, no sé si decenas de miles, probablemente más de dos mil y tres mil. No creo que las cifras del Ministerio de Salud sean reales, no porque el ministerio esté mintiendo sino porque lo que se registra por los sistemas habituales no es ni la mitad de lo que existe, en cualquier país del mundo”, explicó Rojas.
Está de acuerdo sí, en que los ciudadanos no acuden a las unidades de Salud a practicarse los análisis de laboratorio, por temor a ser rechazados, si para desgracia de ellos, obtienen resultados positivos. “El estigma y las discriminaciones conspiran contra la prevención de diferentes formas, la gente tiene miedo de ir a hacerse la prueba porque existe una falsa sensación de inseguridad”, afirmó.
MINSA RECONOCE SUBREGISTRO
Los funcionarios del Ministerio de Salud (Minsa) están conscientes de que los mil 167 casos registrados no representan la verdadera situación del país sobre el tema del Sida. El director de Epidemiología del Minsa, doctor Juan José Amador, quien lleva muchos años de estudio en este campo, confirma lo planteado.
Sin ningún titubeo dice que el número de casos de personas conviviendo con el virus del Sida va aumentando día a día, casi en las mismas proporciones que experimentaron los otros países de Centroamérica. Hasta el mes de septiembre se habían detectado 170 nuevos casos de Sida, lo que demuestra que al finalizar el año las cifras pudieran ser superiores a las del 2002, cuando se reportaron 194 casos.
“A partir de un intercambio de información técnica con universidades y centros tecnológicos de Atlanta, se ha manejado una cifra probable de que en Nicaragua por cada caso conocido pudieran existir 6 ó 7 casos que todavía desconocemos, es decir cerca de siete mil casos de personas infectadas”, afirmó Amador.
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
Patricio Rojas dice que la situación que atraviesa el país es alarmante, por lo que a lo inmediato tienen que elaborar propuestas que ayuden a prevenir nuevos contagios y al mismo tiempo, que garanticen el tratamiento médico necesario para quienes ya porten el virus.
“Nicaragua tiene tiempo, porque las cifras se lo permiten, para introducir medidas efectivas. No se trata de asustar a la gente, sino de que comprendan que el Sida es una realidad con la que hay aprender a vivir”, señaló.
“No se trata de caer en ataques de unos contra otros; los que promueven el condón, la fidelidad, con otros sectores, porque en esta lucha cabemos todos. Tenemos la obligación de hacer un éxito la campaña, de lo contrario será un fracaso que va a costar muchas vidas porque ya está muriendo gente a los 18 ó 20 años de edad”, agregó.
EL SIDA ES CONTRA TODOS
Cruz María también considera que la estrategia debe de ser multisectorial, porque no hay exclusividad para nadie. El Sida “es un problema de todos al que debemos hacerle frente todos”.
“Desgraciadamente no hay conciencia y no hay compromiso de los diferentes sectores de la población, nosotros hemos hecho el llamado a que hagamos esa alianza para hacerle frente a la epidemia y son pocos los que están correspondiendo”, alertó.
Los últimos registros del Minsa, en la llamada curva de ascenso de la enfermedad, demuestran lo rápido que avanza la epidemia, pues desde el año 1990, cuando se registró un porcentaje de 0.5 por ciento de casos por cada 100 mil habitantes, en los últimos trece años esta cifra ha aumentado entre 8 y 9 por ciento.
“Nosotros estamos trabajando muy unidos con la comunidad, queremos elevar la calidad de los servicios, masificar el tratamiento, capacitar personal, mejorar el trato de las personas que acuden a los centros hospitalarios. Nuestro enfoque principal no ha sido perdido, que es la prevención”, concluyó Amador.
NICAS PROPAGAN
“La población conoce las cifras oficiales y a veces siente que el riesgo de adquirir la infección es como muy lejano y eso es un error. El virus está aquí entre nosotros, son los nicaragüenses no los extranjeros los que están diseminando la enfermedad”, dice Juan José Amador, director de Epidemiología del Minsa.
¿CÓMO LOS DETECTAN?
Los nicaragüenses hacen unas 60 mil donaciones de sangre por año. Toda esta sangre es sometida a diferentes estudios, para saber si la persona puede o no donar sangre. Por estos estudios han descubierto a la mayoría de pacientes portadores del VIH/Sida.
Otras personas llegan a las clínicas de salud sexual reproductiva y al hacerles los exámenes de sangre, se comprueba si están enfermas.
También se han hecho estudios en poblaciones de riesgo (prostitutas y pandilleros, entre otras) donde han encontrado portadores del virus.
El Sida también ha sido descubierto entre mujeres que acuden a la consulta prenatal y hay quienes se hacen la prueba porque conocen que la persona con que han mantenido contacto sexual, antes había estado con alguien sospechoso de tener la enfermedad.
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