Justicia en violento forcejeo
Luis Felipe Palacios felipe.palacios@laprensa.com.ni
La aparente ruptura entre el secretario general del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, con el presidente Enrique Bolaños, y su intención de buscar un “repacto” con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) –que opone al Gobierno–, es por el temor del FSLN de perder su influencia en el Poder Judicial, considera el analista político Carlos Tünnermann.
“El Frente Sandinista y Daniel en especial, por supuesto que no quieren perder el control de varios Juzgados en los cuales tiene control e influencia”, valora Tünnermann.
Observa que el repentino “viraje de 180 grados” de Ortega, obedece al presunto apoyo del Gobierno al dictamen de minoría en la iniciativa de Ley de Carrera Judicial, que vendría a impedir ser jueces a aquellas personas que hayan pertenecidos a órganos de represión o se hayan apropiado ilegalmente de propiedades.
“Indudablemente al Frente Sandinista le preocupa se someta la Ley de Carrera Judicial, un impedimento de ese tipo, porque varios de los actuales jueces, que son de simpatía sandinista, puedan perder su cargo”, razona.
SEÑAL DIRIGIDA
No obstante, Tünnermann no descarta que el anuncio de Ortega, de buscar un “repacto” con el reo Arnoldo Alemán, líder del PLC, sea nada más un mensaje para el presidente Enrique Bolaños, quien tendría que sentarse a negociar contra la pared con los sandinistas, para conseguir la condonación de la deuda externa.
“Podría ser, por otro lado, que todo este alboroto no sea más que una señal dirigida para el presidente Bolaños, para que el mandatario se pliegue a las posiciones del Frente Sandinista y apoyen, más bien, que se quite eso (el polémico artículo) de la Ley de Carrera judicial”, apunta.
UN CHAMARRAZO
Tünnermann no entiende, sin embargo, cómo Ortega haya pedido “un nuevo acuerdo nacional” con Alemán, supuestamente para reformar las instituciones del Estado que ellos mismos transformaron con las reformas a la Constitución del 2000.
“¿Para el fortalecimiento de las instituciones? Eso es lo mismo se dijo en 1999 y más bien las instituciones fueron tremendamente debilitadas. Pocas veces hemos tenido una partidarización tan grande de la Corte Suprema de Justicia, Contraloría General de la República, Consejo Supremo Electoral. A raíz de ese pacto, prácticamente se repartieron esos poderes del Estado, el Frente Sandinista y el PLC”, observa.
“Un repacto lo vemos, más bien, como una posibilidad de profundizar aún más esa partidarización”, añade.
Tünnermann tampoco cree que Ortega haga una propuesta en la que no se aborde la situación de su principal negociador, que sería el reo Alemán.
“¿Qué el PLC va a entrar a una nueva negociación para recomponer las instituciones del Estado y va a dejar afuera el tema de Arnoldo? Los nicaragüenses no somos tontos”, advierte.
Tünnermann argumenta que el tema de Alemán como el “repacto”, sería un alto costo político que tendrá que pagar el Frente Sandinista en futuras elecciones, de llegar a concretarse.
Recientemente los sandinistas y los liberales dieron muestras de su capacidad de ponerse de acuerdo en reformas constitucionales, como las reformas que se dieron quitando los plazos para ratificar tratados internacionales.
LOS INTERESES DE ORTEGA
“Seguramente el Frente Sandinista tiene intereses muy grandes para hacer un repacto, (porque) está dispuesto a pagar un alto costo. Seguramente (esos intereses) están ligados a razones presidenciales de Ortega, porque después que se reunió en la Presidencia con Bolaños y que anunció que respaldaría todas las leyes que permitan alcanzar la HIPC y de no posponer las elecciones municipales, ahora levanta nuevamente la posibilidad de negociar con el PLC la posposición de las elecciones municipales”, advierte Carlos Tünnermann.
“¿Qué hay detrás de la idea de Daniel Ortega de posponer las elecciones municipales? ¿Será que tiene temor que de las elecciones municipales puedan surgir algún mensaje positivo o negativo para su propia candidatura? Sólo eso explicaría su afán de querer posponer las elecciones municipales”, razona.
“Tanto Alemán como Ortega no se les quita de la cabeza que ellos son los candidatos ideales del PLC y del Frente Sandinista, y a Ortega le interesa tener de competidor en las elecciones del 2006 a alguien como Alemán y no a otras personas del PLC, como podría ser Eduardo Montealegre”, valora.
LOS NOVELES ASESORES
“En la Asamblea Nacional habrá un vuelco de 180 grados. Son operaciones aconsejadas por los asesores áulicos (cortesanos) y los operadores políticos juveniles y noveles del presidente que lo colocaron en una tierra de nadie, así como las influencias externas con la visita de Colin Powell y Dan Fisk. El sandinismo pareciera buscar una extensión del período de los alcaldes con la postergación de las elecciones municipales, que no pase la Ley de Carrera Judicial porque los afectaría un reducto de poder muy fuerte”, vaticinó el diputado Jaime Morales.

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