SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 18 DE NOVIEMBRE DE 2003



 
Reportaje
¡Póngale candela!

Foto  

Modelos: María de los ángeles Castillo (Agencia Ida Patricia Delaney) y Roberto Caldera (JE Fashion Models). Local: Hotel Princess. Maquillaje: Martín Cruz.

 

Adelayde Rivas Sotelo
adelayde.rivas@laprensa.com.ni

Cuando las relaciones sexuales se hacen cada vez menos frecuentes, ¡cuidado!, puede ser que ambos se estén dejando atrapar por la rutina.

Otra noche y nada sucede. El deseo se disipa con el silencio y poco a poco, el sueño gana la batalla. Dos cuerpos que se amaban con una pasión desenfrenada, ahora se dan la espalda. La penumbra que fue por tanto tiempo su cómplice, ahora es su enemiga. Y así usted y su pareja pasan las noches compartiendo la misma cama, pero no el calor de sus cuerpos.

Buscar culpables cuando la pasión se apagó entre la pareja no es la solución, pero hay factores que propician que las relaciones sexuales sean menos frecuentes y usted debe identificarlas para así combatirlas.

El stress del trabajo, las presiones económicas, la rutina, la paternidad y la maternidad, son situaciones que afectan el deseo sexual entre las parejas.

Para algunos especialistas como el doctor Agustín Téllez Vado, jefe de la sección de Semiología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), lo primero que la pareja y la sociedad deben hacer es: desmitificar la creencia que las relaciones sexuales fueron creadas únicamente para reproducirse.

La semiología es la ciencia que se encarga de estudiar los signos dentro de la vida social y el comportamiento del ser humano en todas sus manifestaciones.

Hombres y mujeres deberían estar conscientes que la unión entre ambos debe ser placentera y deseada, es decir, vivir el sexo no como algo que nos cause vergüenza, sino que nos dé placer.

La comunicación —continúa el especialista— nunca debe perderse, ésta es fundamental para el buen desarrollo en la entrega del placer. Muchas mujeres tienen temor de expresar lo que sienten por el miedo a ser juzgadas negativamente por su pareja. El hombre debe romper con el machismo y permitir que su pareja decida lo que le gusta hacer en cada relación sexual.

“Asimismo, la mujer debe comprender que el hombre posee un mundo de fantasías que, a lo largo de su vida sexual, ha venido creando; fantasías que las mujeres ni siquiera se atreven a decir, porque creen que son pecaminosas. Es ahí donde la desmotivación, sumado a otros factores, disminuye el apetito sexual”, dijo el especialista.

Contrario a lo que el sexo significa, cuando la pareja llega a tener sexo sin placer, la sensación que se experimenta es de vacío, angustia y depresión. Entregarse uno al otro como autómatas, únicamente por el hecho de obedecer al instinto fisiológico de penetrar a la mujer o la mujer sentirse penetrada, sin tomar en cuenta los sentimientos, las emociones y las sensaciones, es causa de separación y hastío.

LA PRIVACIDAD

Según el doctor Téllez, al tener relaciones sexuales se libera una sustancia llamada endorfina —últimos descubrimientos han demostrado que esta sustancia es familia del opio— la cual funciona como estimulante del sistema nervioso central. Por tanto, cuando la persona llega al clímax se descarga la energía suficiente para que, hombres y mujeres, convulsionen, gesticulen, griten, lloren, rían, y expresen todo sus deseos.

En muchos casos esta reacción es reprimida por temor a ser escuchados e interrumpidos por los hijos, los padres, u otras personas con las que comparte la casa.

EL CICLO DEL DESEO

Según las doctora Ninoska Delgado Baldizón, especialista en salud reproductiva de la Clínica Sanángel, es comprensible que al inicio de la relación se viva con más intensidad el deseo sexual, dado que el libido está en su mayor plenitud. Con el tiempo ese deseo se va atenuando con caricias y besos no tan apasionados.

Con el pasar de los años la naturaleza reclama lo suyo y comienzan a aparecer en la mujer, complicaciones derivadas de la menopausia. En el caso del hombre, después de los 50 años, los problemas andropáusicos dificultan en gran medida la capacidad de erección.

Dentro del ciclo del deseo cabe destacar las etapas hormonales que vive la mujer, tal es el caso del embarazo, cuando se disminuye el libido.

PLENITUD

El máximo bienestar de una pareja depende en gran parte del estado mental de las personas. Si ambos no tienen sintonía para comunicarse, no se puede desear tener éxito para alcanzar el clímax.

“En esto tiene que ver la cultura. Unos mencionan que las culturas orientales, a diferencia de las culturas occidentales, han tenido siempre claro la totalidad del individuo y han asociado el sexo con la espiritualidad”, explica la doctora Delgado.

Unir el sentido del espíritu ayuda a crecer en pareja. Todo lo erótico viene de ese país porque han podido integrar ese sentido de la espiritualidad a su vida conyugal.

En la India existe la ciencia del éxtasis. Esta teoría aviva el fuego entre los amantes. Se logra a través de prolongar la penetración tanto física como espiritualmente, o sea, rescatar el arte de amar.

Pero usted no necesita estar en el Medio Oriente o el Oriente para revivir la pasión con su pareja. Todo es cuestión de que ambos quieran y crear las condiciones para lograrlo.

IDEAS DESDE EL ORIENTE

El sexo tántrico es una disciplina oriental que permite disfrutar del sexo sin eyacular. La terapeuta escoge un lugar dónde se pueda llevar a cabo este ejercicio durante tres días.

El primer día: Se le conoce con el nombre de abstención. Consiste en iniciar un conversatorio entre la pareja, el terapeuta es un mediador que no emite juicio, simplemente conduce la situación.

En este conversatorio se debe ser sincero y evitar reproches o críticas que revivan el pasado. Se persigue que la pareja recuerde lo mucho que se quieren y merecen seguir juntos.

Se implementan algunas caricias. De acuerdo al avance en la reconciliación se permite que ambos se desnuden y se acaricien respetando glándulas mamarias, pechos y genitales. No hay sexo.

Segundo día: Continúa la abstención. Se realizan ejercicios de caricias sensuales, aunque las caricias son en todo el cuerpo, se siguen respetando los genitales. Las caricias en esta etapa deben de ser en silencio todo el lenguaje es corporal. La pareja puede llegarse a excitar pero no tendrá relaciones sexuales.

Tercer día: Se inicia con un baño, desayuno y una privacidad total. No hay presencia del terapeuta en los dos últimos casos y se permite tocar los genitales. Se prosigue con caricias cálidas llenas de mucho amor. Las caricias deben ser repetidas y ampliadas.

En este grado debe haber empatía entre los dos, sentir lo que el otro está sintiendo. Se pretende con esta abstinencia revivir los sentimientos.

TIPS PARA REVIVIR LA PASIÓN

Redescubrir las zonas erógenas: Las zonas erógenas de la mujer son más de diez y van desde el cuello hasta la punta de los pies. Las zonas erógenas del hombre se concentran en su mayoría en los genitales.

Seducir y dejarse seducir: Jugar con los sentidos. Una mirada, un perfume, una caricia, una palabra, un sabor, todos estos elementos forman parte del arte de seducir. Dejarse llevar por el momento sin temor al qué dirán.

Experimentar nuevas formas: Discutir las posiciones sexuales en las que ambos se sientan a gusto. Se sugiere integrar fantasías.

Cambiar de ambiente: Revivir la luna de miel. Recorrer aquellos lugares que inciten a la pasión, al amor y el deseo.

Cuidar el aspecto físico: Se hace indispensable mejorar la apariencia física. Tanto la forma en que nos vestimos y nos sentimos. Una buena figura siempre es motivadora.  
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