Sorpresas en El Clon
Hilda Rosa Maradiaga C.
hildarosa.maradiaga@laprensa.com.ni
Como en todo final de telenovela, hay matrimonios y divorcios. Quien podría terminar casada es Zoraide. Usted imagine con quién.
Aunque Escobar implora perdón, Clarice no acepta volver con él y se casa con Róger, mientras Mustafá se divorcia de Nohemia. El sueño de Nazira se vuelve realidad.
Jade logra huir con su hija. En Marruecos, las dos se dedican a vender joyas, mientras Zaid las busca por todas partes.
Leo, Lucas y Zein se disputan a Jade. Zaid termina aceptando que Jade vea a Kadija. Toma a Zuleyca como segunda esposa y no logra la paz en su casa.
Se dice que no hay mal que por bien no venga. Y es así para Nando, quien es apresado y obligado a decidir entre ser procesado y someterse a un tratamiento. Elige lo segundo y logra su recuperación.
A Mel, la decisión de recuperarse le llega a través del amor a su hijo. Después de luchar sola en su casa por mantenerse en abstinencia, ingresa en una clínica. Al salir, forma parte del grupo de adictos anónimos.
Como parte de su recuperación, al regresar a su casa, Mel pide perdón a toda su familia y Xandé por el daño causado.
Maisa se marcha de la casa de los Ferraz, y empieza una nueva vida y una nueva relación. Edna está decidida a destruir a Albieri.
Leo no acepta separarse de su creador. El muchacho considera que Albieri es el único que puede darle un lugar en este mundo, o al menos crear a alguien parecido a él.
El juez declara que Leo es hijo de Leónidas. Lobato y la abogada de Deusa apelan.
C. Roberto va hasta la casa de Mohamed para avisarles que Zamira está en casa de una amiga. Confiesa que es el novio de ella y que se convertirá a su religión. Mohamed se desmaya, reniega y todo, pero se ve obligado a enseñarle el Corán a su futuro yerno, una vez que éste se ha convertido.
Después que varios laboratorios confirman el ADN de Tabiño y el hijo de Karla, Lidian le envía su equipaje a la empresa, pero Telmiña logra que Creusa confiese el plan de Odeth y cómo se embarazó Karla.
Aliciña recibe su castigo, pero no aprende. Continúa buscando a quién estafar. 
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