Cuando el monstruo despierta
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La presentadora de noticias de
Univisión, María Antonieta Collins, cuenta en su tercer libro los abusos que sufrió su hija Antonieta, de manos de un novio violento, y cómo ambas
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Beatriz Parga revista@laprena.com.ni
Cualquiera que tenga una hija adolescente va a encontrar en el tercer lanzamiento de María Antonieta Collins, un faro para navegar por tiempos difíciles. De hecho, al repasar sus páginas, muchos pensarán que “Cuando el monstruo despierta”, es un libro tan necesario, que debería ser de lectura obligatoria en las escuelas secundarias.
Y quién mejor para hablar del tema de la violencia que puede enfrentar una adolescente, que ella misma, que tuvo que vivir en su propia casa una pesadilla que como madre sufrió y como profesional disimuló muy bien, mientras con su sonrisa eterna presentaba las noticias de fin de semana en el noticiero Univisión.
“A mí siempre me habían dicho que tenía que proteger a mis hijas de las drogas, de los embarazos y la deserción escolar. Nadie me dijo que mi hija podría ser la víctima de un novio violento”, dice Collins, quien aparte de ser una de las figuras más populares de los noticieros de Univisión, es hoy por hoy una de las escritoras hispanas más prolíferas y leídas de Estados Unidos.
Entre aviones, saludos y despedidas, desde México a donde ha viajado a trabajar en un reportaje sobre la súbita muerte en Los Ángeles del actor mexicano Eduardo Palomo, la periodista cuenta que este libro con la editorial Random House Mondadori/Grijalbo y que recién empieza a llegar a las librerías, fue el que más le costó escribir después de sus muy leídos dos títulos anteriores.
Y en la industria editorial desde ahora se anticipa que este nuevo libro seguramente tendrá la acogida de sus pasados best sellers, Dietas y recetas con María Antonieta, y Quién dijo que no se puede, sobre la lucha titánica contra la obesidad que libró su hija Adriana, quien decidió cambiar su vida cuando había llegado a una talla 24 grande, y dos años después es una chica que estrena una talla ocho y luce esbelta y feliz.
En el caso de su hija Antonieta, diez años menor que la protagonista del libro dedicado a las dietas, el problema era más difícil que un exceso de libras en la balanza. Lo que, sin embargo, las identifica, es que en ambos casos el problema que enfrentaron habría podido costarles la vida, aunque para esta última el desenlace pudo haber culminado muy violento.
“Cuando leí el primer borrador de este libro me pareció una novela. Sí, está tan bien escrito que era difícil darse cuenta de que los personajes que narran su tragedia eran de carne y hueso”, comenta en el prólogo del libro Jorge Ramos, su amigo y colega en el departamento de noticias de Univisión, aparte de una figura respetada por su trayectoria en el mundo de los libros.
De conversación fácil y tan límpida como su sonrisa, la periodista explica que el mensaje final de su historia es de esperanza. Después de su lectura, todos estarán de acuerdo. Y es que eso es lo que queda al final, porque al igual que en el libro de las dietas, esta vez su hija Antonieta pudo finalmente zafarse de una peligrosa relación con un joven abusador que la golpeaba y la controlaba emocionalmente, habiendo logrado llevarla a enfrentarse contra su propia madre.
“No podía creerlo. Mi hija había sido siempre una niña dócil, cariñosa, responsable, estudiosa y obediente. Y de pronto me encuentro que ha cambiado, que es rebelde y se me enfrenta”, explica recordando el infierno que tuvo que vivir en medio de las mentiras de su hija, las insoportables llamadas a medianoche seguidas de gritos y de llanto, de las palabras hirientes.
Y lo más doloroso, tener que enfrentarse con el momento desgarrador en el que su hija le dijo: “¡Te odio!”
Todo esto, en medio de una rigurosa y próspera vida profesional que requería sus cinco sentidos. Y lo peor de todo, que esa adolescente que ahora la retaba, era su niñita mimada, la que había perdido a su padre pocos meses antes de cumplir sus dos años y se paraba en la puerta abrazada a sus pantuflas esperándolo, la que creció rodeada del amor de su madre, su hermana y más tarde su padrastro. Pero aparte, de todo, una hija modelo y una excelente deportista.
Con una prosa clara, fácil de leer y asimilar, la periodista y autora va narrando en el libro toda su odisea navegando los vientos difíciles de la adolescencia rebelde de su hija, convertida de la noche a la mañana en un ser extraño y desafiante. Pero lo peor eran las mentiras y lo que ocultaba de su madre.
Hasta que un día María Antonieta Collins vino a descubrir que su hija era víctima de los maltratos de su joven enamorado, un muchacho violento y sin respeto por nada ni por nadie, que se escudaba en los problemas familiares para justificar su rebeldía y su mala conducta.
Finalmente, cuando todo parecía perdido y la periodista empezó a temer por la vida de su hija, utilizó su último recurso, “though love”, como llaman al concepto de usar una mano rígida. Así posiblemente le salvó la vida.
En el epílogo del libro, Antonieta, la hija, habla de su paso por el infierno de la relación abusiva con su novio, de la forma como él la manipulaba para enfrentarla con su madre y de sus tácticas para hacerla sentir sin valor, hasta llevarla a perder la autoestima.
Como un testimonio de su desesperación, cuenta que en un momento llegó a apropiarse de un revólver que había en su casa, con la intención de suicidarse.
Ahora, superada la interminable crisis, y habiendo tierra de por medio, desde su nuevo domicilio muy lejos de su hogar en Miami, la joven ha vuelto a conocer conceptos que parecían haberse desvanecido de su vida como la amistad, las ilusiones y la familia.
“Para nosotros, lectores, padres y madres, cada final de cada capítulo es un respiro y una señal de esperanza”, expresa Ramos en la presentación de este libro.

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